Repercusión socioeconómica de las infecciones posoperatorias

COMUNICACIÓN BREVE

 

 

Repercusión socioeconómica de las infecciones posoperatorias

 

Socioeconomic repercussion of the postoperative infections

 

 

Dr. Zenén Rodríguez Fernández, Dra. Olga Fernández López y Dra. Amparo Mirabal Fariñas

Hospital Provincial Docente Clinicoquirúrgico "Saturnino Lora Torres", Universidad de Ciencias Médicas, Santiago de Cuba, Cuba.

 

 


RESUMEN

Se exponen aspectos relacionados con las infecciones posquirúrgicas, las cuales no solo revisten interés científico, sino que además constituyen un verdadero problema socioeconómico, puesto que elevan los índices de morbilidad y mortalidad, así como los costos hospitalarios. Desde el punto de vista social, determinan la valoración de los ciudadanos respecto a la incapacidad institucional, el prestigio de los profesionales de la salud y la ruptura de la estabilidad familiar, atribuible a la pérdida de seres queridos o su invalidez total, parcial, temporal o definitiva.

Palabras clave: infecciones posoperatorias, repercusión social, repercusión económica, atención secundaria de salud.


ABSTRACT

The aspects related to the postsurgical infections are exposed, which not only have scientific interest, but also constitute a true socioeconomic problem, since they elevate the morbidity and mortality indexes, as well as the hospital costs. From the social point of view, they determine the valuation of the citizens regarding the institutional inability, the health professionals prestige and the family stability rupture, attributable to the loss of loved relatives or their total, partial, temporary or definitive disability.

Key words: postoperative infections, social repercussion, economic repercussion, secondary health care.


 

 

INTRODUCCIÓN

Las infecciones asociadas a la hospitalización devienen un problema de salud desde que se fundaron los nosocomios hasta la compleja comunidad hospitalaria moderna, la cual alberga hoy día una población heterogénea de pacientes con características diversas, desde quienes acuden para un "chequeo" rutinario hasta los enfermos críticos.1

Por otra parte, en las últimas décadas, la medicina ha experimentado un impetuoso avance, atribuible a la optimización de las técnicas microbiológicas, los descubrimientos en el campo de la inmunología, la utilización de antimicrobianos cada vez más potentes, la extensión de la cirugía a las edades extremas de la vida, el desarrollo de operaciones más complejas, el uso de nuevas técnicas diagnósticas y terapéuticas invasivas, la aplicación de tecnologías quirúrgicas y anestésicas novedosas, la mejoría de la asistencia médica al concentrar a pacientes graves en las unidades de cuidados intensivos donde se emplean equipos para control o sustitución de las funciones vitales por largos periodos, así como el perfeccionamiento administrativo para prevenir y controlar la infección nosocomial; pero históricamente se mantiene la lucha del hombre por vencer la infección posquirúrgica.2

De hecho, la ocurrencia de una infección intrahospitalaria en el periodo posoperatorio representa un grave problema, puesto que además de dar al traste con los resultados de la intervención quirúrgica, favorece la posibilidad de otras complicaciones en circunstancias letales; por lo cual elevan los índices de morbilidad y mortalidad.3-5 Cuantificar la frecuencia de las diversas infecciones nosocomiales no es fácil y menos aún su impacto económico en el hospital, el paciente y su entorno.

 

TRASCENDENCIA SOCIAL, ECONÓMICA Y LEGAL

Las infecciones intrahospitalarias en general y las posoperatorias en particular, tienen gran trascendencia social y humana. Muchas de sus consecuencias no son mensurables ni valorables económicamente, entre las cuales figuran: grado de sufrimiento, molestias, estrés y preocupación que ocasionan tanto al paciente como a los familiares; es decir, estos serían los costos intangibles o indirectos.

Ahora bien, la importancia económica de estas infecciones es indudable, debido al impacto directo que ejercen sobre la prolongación de la estancia del paciente en el hospital y el incremento de los costos por este concepto, así como los atribuibles a las pruebas complementarias que se requieren, al uso de medicamentos (especialmente antimicrobianos), la utilización de materiales de curación en grandes cantidades y el tiempo empleado por médicos y enfermeras a su cuidado, que disminuyen la disponibilidad de camas y quirófanos, desvían capital humano, así como recursos financieros destinados al progreso y desarrollo de la sociedad, entre otros, todo lo cual aumenta inexorablemente los costos de la asistencia médica.1,2,6,7 Así, estos últimos se elevan a 21 000 dólares como promedio por infección posquirúrgica en los Estados Unidos de Norteamérica, con un gran impacto económico.1

Desde el punto de vista legal, la infección posoperatoria es provocada, en ocasiones, por la propia actuación médica, lo cual condiciona una posible responsabilidad medicolegal derivada de dicha práctica, casi siempre justificada; si bien generalmente no constituye el resultado de una técnica incorrecta, inadecuada o deficiente, sino que, muchas veces es motivada por el uso de técnicas invasivas en una población gravemente enferma.1-3

 

CALIDAD DE LOS SERVICIOS DE SALUD

Las infecciones posquirúrgicas, además del interés científico que despiertan, constituyen un serio problema socioeconómico. En muchos países se transforman en un dilema mercantil por los gastos que representan para las compañías de seguros médicos y la asistencia social los procesos legales de indemnización, así como la pérdida del prestigio y clientela que ocasionan a los hospitales.1 En la sociedad cubana, donde la salud es un derecho del pueblo, este problema se enmarca dentro de la calidad y seguridad que deben caracterizar la asistencia médica.3

Todas las razones apuntadas justifican la necesidad de profundizar en los diversos aspectos cognoscitivos sobre un tema cuya vigencia nunca pierde actualidad, habida cuenta de que la bibliografía nacional es poco abundante en comparación con la de otras latitudes, lo cual permitiría comparar los resultados de este país con los obtenidos en el extranjero, en un esfuerzo por optimizar, a corto o mediano plazo, los servicios de salud en el territorio.

De hecho, el diagnóstico precoz y la conducta adecuada ante las infecciones posoperatorias constituyen una preocupación constante de todos los miembros del equipo quirúrgico en general y de los cirujanos en particular, con énfasis específico en el tratamiento no solo curativo sino fundamentalmente preventivo de estas complicaciones de origen multifactorial, basado en la óptima atención preoperatoria a los pacientes, las técnicas quirúrgicas y anestésica adecuadas, las rigurosas medidas de asepsia-antisepsia en el periodo peroperatorio y salas de hospitalización, así como la profilaxis antibiótica en los casos requeridos.6,8

 

CONCLUSIÓN

La actuación sobre los factores causales, con la consiguiente disminución de las tasas de infecciones posquirúrgicas, devienen un indicador de calidad de los servicios de salud, por cuanto, pueden contribuir a la disminución de la morbilidad y mortalidad, así como sus efectos socioeconómicos negativos por esta frecuente complicación posoperatoria.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. Torpy JM. Infecciones posoperatorias. JAMA. 2010; 303(24):2544-7.

2. Procter LD, Davenport DL, Bernard AC, Zwischenberger J. Duración de una intervención quirúrgica y su relación con las tasas de infección quirúrgica y estadía hospitalaria. J Am Coll Surg. 2010;210(1):60-5.

3. Despaigne Alba I, Rodríguez Fernández Z, Romero García LI, Pascual Bestard M, Ricardo Ramírez JM. Morbilidad y mortalidad por infecciones posoperatorias. Rev Cubana Cir. 2013; 52(1):13-24.

4. Iñigo JJ, Aizcorbe M, Izco T, De la Torre A, Usoz JJ, Soto JA. Vigilancia y control de la infección de sitio quirúrgico. ANALES Sis San Navarra. 2000; 23(Supl. 2):129-141.

5. Larrondo Muguercia HM, Alvarez Santana R, León Pérez D, Herrera Torres ML. Morbimortalidad por infección intraabdominal en una Unidad de Cuidados Críticos. VI Congreso Virtual Hispanoamericano de Anatomía Patológica. 2004 [citado 28 Jul 2008]. Disponible en: http://mar.uninet.edu/conganat-mirror/conganat.sld.cu/autores/trabajos /T299/

6. Cunningham M, Bunn F, Handscomb K. Antibióticos profilácticos para la prevención de la infección del sitio quirúrgico posterior a la cirugía por cáncer de mama. Cochrane. 2009 [citado 4 Mar 2011]. Disponible en: http://www.cochrane.org/es/CD005360/antibioticos -profilacticos-para-la-prevencion-de-la-infeccion-del-sitio-quirurgico-posterior-la

7. Graves N, Halton K, Curtis M, Doidge S, Lairson D, McLaws M, et al. Costs of surgical site infections that appear after hospital discharge. Emerg Infect Dis. 2006; 12(5):831-4.

8. De la Llera Domínguez G. Infecciones posoperatorias. Clasificación. Diagnóstico. Tratamiento. Rev Cubana Cir. 2006 [citado 12 dic 2010]; 45(1). Disponible en: http://bvs.sld.cu/revistas/cir/vol45_1_06/cir13106.html

 

 

Recibido: 15 de febrero de 2016.
Aprobado: 15 de febrero de 2016.

 

 

Zenén Rodríguez Fernández. Hospital Provincial Docente Clinicoquirúrgico "Saturnino Lora Torres", avenida Libertadores s/n, entre calles 4ta y 6ta, reparto Sueño, Santiago de Cuba, Cuba. Correo electrónico:zenen@medired.scu.sld.cu



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