El valor responsabilidad como unidad de análisis del proceso formativo integral en estudiantes de ciencias médicas

FORMACIÓN MÉDICA

 

 

El valor responsabilidad como unidad de análisis del proceso formativo integral en estudiantes de ciencias médicas

 

The responsibility value as analysis unit of the comprehensive training process in students of medical sciences

 

 

Dr.C.P. Juan Lorenzo Columbié Reyes,I Dr. Frank Javier Columbié OrtizII y Dra. Yanet Broock RomeroII

I Facultad de Medicina No. 1, Universidad de Ciencias Médicas, Santiago de Cuba, Cuba.
II Hospital General Prisión "Boniato", Santiago de Cuba, Cuba.

 

 


RESUMEN

Para argumentar la importancia del valor responsabilidad en la educación en ciencias médicas, en este artículo se referencia diferentes documentos que abordan dicho valor moral en el ámbito pedagógico universitario y a partir del Programa director en el reforzamiento de los valores fundamentales en la sociedad cubana actual del siglo XXI; asimismo, se explicita por qué el valor responsabilidad constituye la unidad de análisis del proceso formativo integral en los estudiantes de las universidades médicas, y cómo este aglutina otros subvalores, como el humanismo, la laboriosidad, la justicia y la solidaridad, lo que lo caracteriza como categoría de síntesis del sistema de valores de la ética médica socialista.

Palabras clave: estudiantes, proceso formativo universitario, responsabilidad, responsabilidad médica estudiantil.


ABSTRACT

To argue the importance of the value responsibility in the education in medical sciences, in this article different documents that approach this moral value in the  university pedagogical environment are cited and taking into account the managing Program in the reinforcement of the fundamental values in the current Cuban society of the XXI century, it is stated why the value responsibility constitutes the unit of analysis of the comprehensive training process in the students of the medical universities, and how this  agglutinates other subvalues, such as humanism, laboriosity, justice and solidarity, what characterizes it as a synthesis category of the values system of the socialist medical ethics.

Key words: students, university training process, responsibility, student medical responsibility.


 

 

INTRODUCCIÓN

La Revolución cubana en la obra de la salud pública tiene un trascendente quehacer docente-asistencial-investigativo, lo que fue reconocido en el Evento Científico-Pedagógico por el 50 aniversario del inicio de la docencia médica en Santiago de Cuba,1 donde se reafirmó que un mundo mejor -- además de necesario -- sí es posible y que se debe contribuir a uno de los derechos imprescindibles de los pueblos: la responsabilidad en la atención a la salud, como valor humano esencial.2

Entre las transformaciones revolucionarias de la Universidad de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba, el proceso de educación en valores éticos y bioéticos ha tenido un salto cualitativo evidente que distingue a la medicina cubana, en la que la propia salud humana se erige como valor humano esencial y, a su vez, se convierte en una de las conquistas de la Revolución. El planteamiento anterior coloca a dicha institución universitaria en una posición privilegiada, al formar profesionales de la salud -- con una alta preparación técnica y elevados valores humanos -- para el mundo, y así apoyar al proyecto de integración regional para las Américas, manifiesto en la Alternativa Bolivariana para las Américas -ALBA- y, más recientemente, para la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe -CELAC-.

De igual modo se comparte el presupuesto teórico de Báxter Pérez3 de que la categoría valor es el resultado de la experiencia individual y de su realización personal, lo cual le da un sentido a la vida y propicia su calidad; además de que constituye una guía general de conducta, tanto para un individuo, como para un grupo o clase social, o para la sociedad en su conjunto. Los valores humanos tienen así la función social de asegurar la convivencia y el respeto mutuo.

Estos valores humanos esenciales poseen ya una connotación específica en el estudiante de ciencias médicas, pues coexisten los valores éticos y los bioéticos; aunque son éticos o morales, devienen profesionales desde el inicio de la carrera, puesto que todo proceso de crecimiento personológico ha de enfocarse holísticamente en la dialéctica. El país no tendrá buenos trabajadores de la salud si en las aulas universitarias no se forman buenos estudiantes, quienes garantizarán así la continuidad o el futuro de la Revolución cubana y, con ello, el prestigio, la autoridad y el reconocimiento social de su sistema de salud que, en opinión de los autores, se caracteriza por su excepcional calidad humana y revolucionaria.

 

DESARROLLO

Tanto la formación como el fortalecimiento son conceptos que connotan lo educativo como proceso de humanización, o sea, de creación de un modelo de hombre acorde a determinados ideales y fines sociales. Se destaca en ambos conceptos la dimensión axiológica de la educación médica cubana revolucionaria como elemento esencial del modelo del profesional de la salud al cual se aspira; también que la educación en valores está muy relacionada con el trabajo educativo y con el político-ideológico, por cuanto ambos son procesos contentivos de un sistema de acciones educativas -- según expresan Lafaurié Ochoa et al,4 con quienes se coincide -- encaminadas al desarrollo de la personalidad del estudiante, para así incidir en los modos de actuación de estos, en concordancia con los objetivos de la institución docente en que están insertados y a los objetivos educativos de la sociedad en que viven.

Es incuestionable que a su entrada a la universidad médica, ya los estudiantes poseen una personalidad relativamente formada y con determinado nivel de desarrollo en valores humanos esenciales; por ello resulta una urgencia pedagógica,5 conforme al criterio profesional de los autores como docentes de las ciencias médicas, hacer más por su educación integral y particularmente más en su proceso de educación en valores, pues en la edad juvenil -- si el sistema de influencias educativas resulta acertado -- se consolidan importantes formaciones psicológicas, como el pensamiento teórico, las habilidades intelectuales y los valores éticos, entre otros. Todo lo alcanzado en la adolescencia ahora logra, en concordancia con lo expuesto por Fernández Rius,6 un mayor nivel de estructuración que se ve favorecido por el contacto directo del joven con los contenidos de su futura profesión que, en este caso, tiene como punto de partida a las unidades de análisis de la profesión del médico: intervención médica, aplicación del método clínico-epidemiológico y comprensión del proceso salud-enfermedad.

En el grupo estudiantil universitario, particularmente en su brigada docente, el estudiante de ciencias médicas va adquiriendo sus primeros conocimientos acerca del cuerpo humano y su funcionamiento, y además forma sus sentimientos y actitudes en relación con ello. En este proceso de interrelación y comunicación es que va interiorizando normas y valores sociales, así como criterios valorativos acerca de la actividad docente que realiza, de sus compañeros, de qué se puede hacer o no, y también se modelan y proyectan los motivos de conductas universitaria, social y profesional.

Asimismo es conocido que la Pedagogía se relaciona con la Psicología en su proyección educacional; en este contexto desempeña un papel significativo la adecuada responsabilidad médica estudiantil que realiza cada estudiante universitario de cuantas actividades se realizan dentro del colectivo pedagógico de las ciencias médicas, para lo que debe estar preparado. Esta responsabilidad estudiantil universitaria no siempre se realiza de forma adecuada, lo que puede incidir en el no cumplimiento exitoso de las actividades educativas del proceso formativo universitario. Ello argumenta el porqué se convierte el proceso de educación en valores en un necesario tema de actualidad pedagógica en toda la educación superior y por qué es imprescindible la contextualización de dicho proceso al campo de la salud, puesto que la formación integral tiene como núcleo los valores humanos esenciales: educar en valores humanos esenciales es estar trabajando en la esencia misma del proceso formativo. En el caso de la responsabilidad como valor aglutinador o integrador de otros valores, implica un compromiso del estudiante de las ciencias médicas para con su pueblo y para con el dolor ajeno también; la máxima expresión de este valor en la ética médica socialista en Cuba: la medicina es derecho del pueblo -- como mandato del "Moncada" --, pues la salud constituye un valor humano esencial, lo cual connota el carácter identitario de la escuela médica cubana.7

En síntesis, el proceso de educación en valores constituye un problema de la educación de la personalidad, y para lograrlo resulta esencial considerar una serie de condiciones positivas que lo favorezcan,8 además de tener en cuenta algunas premisas pedagógicas y asumir algunos principios didácticos imprescindibles que guíen dicha actividad educativa en la praxis universitaria. Tal idea el profesor Columbié Reyes et al2,5,10 ya la han divulgado en eventos científicos dentro y fuera de la Universidad de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba.

Lo expresado anteriormente permite argumentar la responsabilidad como valor humano esencial, priorizado por el Partido Comunista de Cuba (PCC) para la sociedad cubana del siglo XXI: valor humano general y esencial que aglutina el sistema de valores de la ética médica socialista, como unidad de análisis de todo el proceso formativo integral de los estudiantes.

 

Fundamentos epistemológicos del valor humano esencial: responsabilidad

La responsabilidad médica estudiantil (actual), como valor humano esencial, se convierte en instrumento que no solo interpreta el mundo universitario de las ciencias médicas, sino que sirve para su transformación en responsabilidad médica profesional (futura); aquí se reafirma y ejemplifica cómo en la práctica pedagógica universitaria de las ciencias médicas en Cuba, ya coexisten los valores éticos y bioéticos en el ciclo básico de la carrera, inicialmente, y posteriormente en el ciclo clínico a través de los demás años de la carrera.

Desde el presupuesto epistemológico de la responsabilidad como valor integrador,9 este expresa el cumplimiento consciente individual de deberes para con la sociedad, la universidad, la familia y para sí, en particular aquellos relacionados con las exigencias y el compromiso personal con el estudio, la asistencia, la puntualidad, el cumplimiento voluntario y diario de obligaciones y deberes docentes como estudiante universitario, así como aquellos que expresan identificación y cumplimiento de las normas de comportamiento social y ciudadano.

En el presente artículo se concibe que la responsabilidad médica también es valor integrador porque expresa el compromiso que tiene ante sí el futuro profesional de la salud, de cumplir con su encargo social y ante un colectivo estudiantil: el cumplimiento del deber; así como de ser honesto, justo, digno y poseer un alto nivel de compromiso con la tarea que desempeña como estudiante universitario de medicina, y además desarrollar métodos adecuados de autocontrol. Todo ello potencia su futura ética profesional que resume la unicidad identitaria de la axiología médica cubana actual que se distingue, puesto que el ser egresado de la universidad médica de Cuba le exige determinada responsabilidad: la salud como un valor humano esencial y la responsabilidad del médico en defender este valor de la salud humana.

Se hace imprescindible señalar que en el proceso formativo del profesional de la salud en Cuba, existen 2 períodos (momentos "largos", de más de 50 años) y cada uno con etapas (momentos "cortos", de alrededor de 20 años como promedio):

1. Período pre-revolucionario, anterior a 1959 (1726-1958).

Etapas: de la colonia española (1726-1899), de las intervenciones norteamericanas (1899-1902) y de la república mediatizada (1902-1958).

2. Período revolucionario, a partir del 1ro de enero de 1959 al actual 2015.

Etapas: de formación médica descentralizada (1962-1985), de consolidación de la formación médica (1986-1997) y de redimensionamiento internacional de la formación médica (1998-2015 actual).

Teniendo en cuenta las consideraciones que preceden, se puede señalar que son perfectamente identificables 3 etapas históricas o momentos tendenciales en el desarrollo del proceso de educación en valores en la nueva universidad médica cubana,10 a lo largo de estos 56 años de Revolución socialista, las cuales se han evaluado en concordancia con el proceso evolutivo de la nueva educación médica superior cubana:

1) Etapa de formación en valores desde la naciente concepción de la medicina socialista: 1962-1985.
2) Etapa de formación en valores desde el enfoque comunitario de la medicina: 1986-1997.
3) Etapa de formación en valores desde la educación en el trabajo: 1998-actual 2015.

La tercera etapa (1998-2015), sin precedentes históricos, se caracteriza por la diversificación internacional del enfoque socio-humanista, con carácter integrador predominantemente regional; y por la definición creciente de la labor metodológica que sustenta el nuevo enfoque del carácter social de la formación médica. El sistema de valores que se trabaja, además de los de las etapas anteriores, incluye ahora la justicia (respeto a la igualdad social) y se mantiene priorizada la responsabilidad (cumplimiento consciente de deberes y obligaciones).

Esta tercera etapa revela (criterio con el que coinciden los autores), el proceso histórico-evolutivo de una formación médica esencialmente humanista que irrevocablemente traspasa las fronteras nacionales y encuentra en la diversidad de los servicios de salud (incluidas la asistencia y la docencia médicas) un proyecto de alcance internacional.

Aunque en Cuba se venían formando médicos de muchos países del mundo en las mismas instituciones docentes creadas a ese efecto por el Gobierno Revolucionario, la creación de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) en 1999 marca un hito en la formación y colaboración docentes en el campo de la salud: es un hecho sin precedentes en la historia cubana y universal. Esta escuela de nuevo tipo se ha expandido por varios países de la región. Al mismo tiempo se funda la Facultad Caribeña de Medicina en Santiago de Cuba, para estudiantes de Haití fundamentalmente, y a partir del año 2002 se incorporan crecientemente estudiantes de países africanos como Mali, Guinea Conacri, D'Jibouti, Sierra Leona, Tanzania y, actualmente, Jamaica, Guyana, Togo, Perú y Angola.

Puede decirse que hoy Cuba es una gran escuela, como plantea García Salabarría,11 y los autores de este trabajo precisan esta idea al concebir este país como una gran universidad en la formación masiva gratuita de recursos humanos en salud para Cuba y para el mundo, pues se estudian las carreras médicas en más de 21 facultades de medicina, 21 filiales médicas, 169 sedes municipales, 2 192 sedes universitarias, una Escuela Latinoamericana de Medicina, 16 facultades del Nuevo Programa de Formación de Médicos Latinoamericanos.

Cuba se encuentra entre los pocos países del mundo con una formación amplia y sistemática de profesionales sanitarios, pues actualmente más de 34 000 alumnos de 128 naciones están incorporados a la educación médica superior; de ellos, 25 000 son del área del Caribe y de Latinoamérica, lo cual evidencia el respaldo a la proyección de integración regional manifiesta en la ALBA. En esta formación médica universitaria, el proceso educativo enfatiza tanto en la formación académica como en la humanista; se añade a la idea anterior que los valores humanos esenciales son la base para la configuración del modelo del profesional de la salud que se forma en las universidades médicas cubanas.

De ahí que Cuba ha tenido incuestionables logros y avances en el sistema de salud (en los niveles de salud de su población, en el desarrollo científico-técnico de sus centros asistenciales y docentes, en la formación de sus recursos humanos) que se ha ido construyendo, para hacer realidad lo declarado en el alegato de autodefensa del líder cubano Fidel Castro.

En un artículo reciente de la revista cubana Mujeres12 se expresa que los valores humanos que hoy se deben cultivar, no vienen en el ADN genético, sino que hay que cultivarlos para tenerlos como guía de conducta responsable. En este contexto el pensamiento pedagógico13 de Fidel Castro ha guiado la praxis axiológica en la Universidad de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba.

 

CONCLUSIONES

La formación de profesionales de la salud en la Universidad de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba -- para Cuba, Latinoamérica y el mundo -- tiene en el proceso de educación del valor responsabilidad, la unidad de análisis de todo el proceso formativo integral de los estudiantes. La responsabilidad médica es un valor integrador del sistema de valores de la ética médica socialista y ello condiciona un proceso pedagógico escalonado hacia un estadio superior de la formación universitaria en valores: la responsabilidad médica profesional o bioética.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. López Gutiérrez A. La universidad en el presente. UNIMED. 2012 Feb; (Esp.).

2. Columbié Reyes JL. La responsabilidad en Ciencias Médicas como valor humano esencial en estudiantes del ALBA. Actas del I Simposio de Tecnología Médica; 2012; Santiago de Cuba, Cuba. Santiago de Cuba: Universidad de Ciencias Médicas; 2012.

3. Báxter Pérez E. Presupuestos teóricos de partida para educar en valores. La Habana: Editorial Política; 2008.

4. Lafaurié Ochoa Y, Garrido Lena L, Figueredo LLera R, Cossio Figueroa RN, Francisco González J, Rodríguez Flores M, et al. El trabajo educativo y la extensión universitaria en las ciencias médicas. Manual metodológico. La Habana: Editorial Ciencias Médicas; 2009.

5. Columbié Reyes JL. Contribución de la psicología de la salud al proceso de educación en valores en las ciencias médicas. Actas del III Congreso Internacional de Psicología Bienal; 3-7 Abr 2007; Santiago de Cuba, Cuba. Santiago de Cuba: Ediciones UO; 2009.

6. Fernández Rius L. Pensando la personalidad. Selección de Lecturas. T 2. La Habana: Editorial Ciencias Médicas; 2006.

7. García Vidal A. Contextualización del proceso universitario de la educación en valores a la nueva universidad cubana de Ciencias Médicas. Asociación de pedagogos del Caribe. Santiago de Cuba, 2011.

8. García Batista G. ¿Por qué la formación de valores es también un problema pedagógico? La Habana: Editorial Ciencias Médicas; 2006.

9. Partido Comunista de Cuba. Comité Central. Programa director para el reforzamiento de valores fundamentales en la sociedad cubana actual. La Habana: PCC; 2006.

10. Reinoso Ortega S, Columbié Reyes JL, Columbié Ortiz FJ. Proyección axiológica de la universidad médica de Santiago de Cuba en su medio siglo de fundada. MEDISAN. 2014 [citado 14 Nov 2015]; 18(11). Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?pid=S1029-30192014001100020&script=sci_arttext

11. García Salabarría J. ¿Por qué somos una potencia médica mundial? Trabajadores. Enero 5 de 2009; Sec. Salud.

12. Moya I. Los valores que hoy debemos cultivar no viene en el ADN genético. Mujeres. 2011; (3).

13. Chacón Arteaga N, Padilla Cuellar Y, Cabrera Elejalde OR, Quintana Suárez R, Barrabia Monier O, Cárdenas Cepero YL, et al. El pensamiento pedagógico de Fidel Castro. Educación ética y en valores. La Habana: MINED; 2009.

 

 

Recibido: 15 de septiembre de 2015.
Aprobado: 13 de enero de 2016.

 

 

Juan Lorenzo Columbié Reyes. Universidad de Ciencias Médicas, avenida de las Américas, entre calles I y E, reparto Sueño, Santiago de Cuba, Cuba. Correo electrónico: jcolumbie@medired.scu.sld.cu



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