Un acercamiento de los docentes de la carrera de trabajo social a la educación en valores

ARTÍCULO ORIGINAL

 

 

Un acercamiento de los docentes de la carrera de trabajo social a la educación en valores

 

An approach of the teaching staff of the social work career to the education in values

 

 

Lic. Fátima Macías Menéndez I y Lic. Henry Darío Suárez Vélez II

I Facultad de Trabajo Social de la Universidad Laica "Eloy Alfaro" de Manabí, Manta, Ecuador.
II Centro Ecuatoriano Latinoamericano de Investigación y Capacitación Académica, Manta, Ecuador.

 

 


RESUMEN

Se realizó una investigación cualitativa durante 2014, que contempló a los 57 docentes de la carrera de trabajo social, pertenecientes a la Universidad "Eloy Alfaro" de la República de Ecuador, con vistas a realizar un diagnóstico para identificar el nivel de preparación cognoscitivo de los profesores sobre la educación en valores y, a partir de los resultados, implementar posteriormente una estrategia educativa, teniendo en cuenta que el carácter complejo, multifacético de la educación en valores exige del claustro de profesores una preparación especial.

Palabras clave: carrera de trabajo social, educación en valores, personal docente.


ABSTRACT

A qualitative investigation was carried out during 2014 including the 57 members of the teaching staff from the social work career, belonging to "Eloy Alfaro" University at the Republic of Ecuador, with the aim of carrying out a diagnosis to identify the cognitive preparation level of the professors on the values education and, from the results obtained, to implement an educational strategy later on, keeping in mind that the complex and multifaceted character of the education in values demands a special preparation from the professor's board.

Key words: social work career, education in values, teaching staff.


 

 

INTRODUCCIÓN

Al inicio del siglo XXI existe la necesidad de llegar a un acuerdo mundial sobre los valores comunes y principios éticos universales que sirvan de base para fomentar una educación para la paz, que ayuden a establecer la convivencia pacífica entre individuos, familias, comunidades, etnias, naciones y culturas, y avanzar así a la meta deseada de una fortaleza humana homogénea para este nuevo milenio.1

En la actualidad, se han dejado un poco atrás los conceptos de la moral y los valores que la rodean. Si una persona no acepta un valor, en todo caso se debe a una ceguera axiológica, pero no a la invalidez o inexistencia del valor.

Ahora prevalece la necesidad apremiante de familiarizar al ser humano con los valores universales y darles un uso pragmático. Toda persona, en algún momento de la vida, tiene planes y metas, hasta hace lo imposible para lograr lo que anhela. Por ello, uno de los propósitos es colaborar para romper paradigmas; es exponer una perspectiva sobre los valores que todo ser humano posee para llegar al punto exacto y conciso de las vivencias y sentimientos propios.1

Para educar en valores se requiere una buena didáctica, con la finalidad de que exista una verdadera interacción educador-educando, que conduzca a este último a desarrollar y adoptar una actitud reflexiva, cooperativa y participativa. Por ello, la selección de técnicas adecuadas por parte del docente, debe partir de las características de los educandos para propiciar el logro de aprendizajes significativos y una motivación constante con características tales como estar basada en un máximo de respeto hacia el educando.2

Resulta evidente que la institución educativa, en su misión de construir y de transmitir conocimientos habilidades y métodos, aporta constantemente a la formación de valores, normas y juicios de los estudiantes, de acuerdo con los valores que prevalecen en la sociedad en la que desarrolla su trabajo pedagógico. El abuso de poder y la tiranía, solo producen sensación de odio, de rencor y crean en el estudiante una proyección de venganza, de reproche, cuyos valores de respeto y admiración por el maestro se aniquilan y pasan a ser grandes e incitantes iniciativas de acción, que muchas veces son crueles, penosas y se convierten en crimen, en pérdidas de conocimiento, así como en frustraciones para toda la vida.2

La tarea de enseñar es tan compleja como el mismo ser humano, por estar presente en el contexto educativo una diversidad humana como expresión de distintas costumbres, culturas, razas, religión y estratos sociales, por citar algunos.

La enseñanza superior requiere de la formación integral y de la educación en valores de los docentes. Hoy día, lograrlo es un reto, por influencias como la globalización neoliberal que se expresa en una ideología económica a fuerza de mercado, que no responde a los intereses de los países en vías de desarrollo.3 Existen diferentes clasificaciones de los valores, las más frecuentes hacen referencia al contenido de distintas esferas en las que se manifiestan, de ahí que se encuentran los siguientes: teórico-cognoscitivos, éticos y morales, estéticos, económicos, sociopolíticos y religiosos.4

En los momentos actuales existen diversas concepciones acerca de la formación de los valores morales: se educan, se transforman o simplemente, por medio de procesos reflexivos, se crea conciencia al sujeto sobre ello. De este modo, cada persona va desarrollando, de una u otra manera, los valores morales que constituirán las formaciones motivacionales de su conducta, sobre la base de su autoestima y su autovaloración. Cierto es que también desempeña una función fundamental el entorno, es decir, la familia, la escuela y la sociedad, que orientan su formación y desarrollo.5

Los valores están presentes desde los inicios de la humanidad. La transmisión de estos ha sido una preocupación constante de todas las culturas, a la vez que constituye una de las bases sobre la cual la ética y la moral se fortalecen en cualquier campo y época. Conocer el valor propio y honrar el valor de los demás es la verdadera manera de ganar respeto.5

El respeto es el reconocimiento del valor inherente y los derechos innatos de los individuos y de la sociedad. Este comienza en la propia persona y debe ser reconocido como el foco central para lograr que las personas se comprometan con un propósito más elevado en la vida; asimismo, su estado original está basado en el reconocimiento del propio ser como una entidad única, una fuerza vital interior, un ser espiritual, un alma.

Tanto el respeto como la honestidad y la responsabilidad son valores fundamentales para hacer posible las relaciones de convivencia y comunicación eficaz entre las personas ya que son condición indispensable para el surgimiento de la confianza en las comunidades sociales.6

La falta de respeto a las instituciones surge de la laxitud en la que ha caído la cultura moderna, por el excesivo énfasis puesto a la libertad y a los derechos de los individuos con el olvido de la responsabilidad y el deber como contraparte complementaria. Esta actitud ha traído como consecuencia una mala interpretación de lo que significa la dignidad de la persona y su responsabilidad social, es decir, una interpretación muy generalizada de que el propio individualismo es "sagrado" y que las personas al sentirse dueñas de su propia manera muy particular de interpretar al mundo, puede criticar a quien sea y ridiculizar a quien represente cualquier autoridad. Muchas veces, en el caso de los estudiantes, no respetan las clases que imparten los docentes y se sienten con el derecho de no obedecer normas, ni políticas, ya que estas fueron hechas según una autonomía de la conciencia. 6

Es importante enfatizar el desafío de desarrollar el valor del respeto en el propio ser y darle una expresión práctica en la vida diaria. Aparecerán obstáculos para probar la solidez del respeto y, con frecuencia, se sentirán en los momentos de más vulnerabilidad. Es necesaria la confianza en uno mismo para asumir las circunstancias con seguridad, de manera optimista y esperanzadora. En las situaciones en las que parece que todos los apoyos se han desvanecido, lo que permanece fiel es el nivel en que se ha podido confiar internamente en el propio ser.7

En la actualidad, los docentes y las instituciones educacionales tienen un gran reto en la formación de las nuevas generaciones y, en este proceso, ocupa un lugar primordial el trabajo educativo, ya que tiene como objetivo educar en cuanto a valores, ética y compromiso social.

La educación debe estar abierta a que cada alumno encuentre un significado de su profesión, que esté de acuerdo con su carácter único y personal, y encuentre en ella la oportunidad de realizar su vocación. Por ello la función del profesor se dirige a algo más que trasmisor de conocimientos para ayudar al alumno a que descubra amor y respeto por su profesión.

En Ecuador, el gobierno actual garantiza el estado de igualdad de derecho a los ciudadanos. En el Plan Nacional del Buen Vivir (2009- 2013), se manifiesta el compromiso que tiene la educación superior de formar profesionales que aporten al cambio en la estructura productiva y aseguren condiciones de vida dignas y emancipadoras.8

Para trabajar con la educación en valores humanos se necesita de profesores que, pertrechados de conocimientos teóricos y metodológicos adecuados y un pensamiento creador con alto grado de profesionalidad, propicien la solución de problemas profesionales y modos de actuación que emanen valores humanos de las relaciones sociales entre educandos y educadores.

Se deben utilizar herramientas que permitan a los profesores lograr esta educación pero no de forma improvisada. Sería útil para la educación en valores la búsqueda de métodos activos de enseñanza que a la vez instruyan y eduquen. Con el presente estudio se pretende mostrar la importancia que tiene implementar una estrategia educativa con el uso de métodos participativos para la educación en valores humanos, dirigida a los docentes de la carrera de trabajo social.

 

MÉTODOS

Se realizó una investigación cualitativa durante 2014, que contempló a los 57 docentes de la carrera de trabajo social, pertenecientes a la Universidad "Eloy Alfaro" de la República de Ecuador, con vistas a realizar un diagnóstico para identificar el nivel de preparación cognoscitivo de los profesores sobre la educación en valores y, a partir de los resultados, implementar una estrategia educativa con métodos participativos, la cual será muy útil en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Al tratarse de una investigación cualitativa, el análisis se llevó a cabo a partir de categorías en lugar de variables dependientes e independientes, para lo cual se aplicó una encuesta semiestructurada.

Las categorías a estudiar fueron las siguientes:

Respeto: significa atención o consideración. Está relacionado con la veneración o el acatamiento que se hace a alguien e incluye miramiento, consideración y deferencia.9

Humanismo: tiene varios usos, por ejemplo, es la doctrina basada en la integración de los valores humanos. A su vez, puede hacer referencia a un movimiento renacentista, a través del cual se puede retornar a la cultura grecolatina para restaurar los valores humanos.10

Solidaridad: es el apoyo o la adhesión circunstancial a una causa o al interés de otros, por ejemplo, en situaciones difíciles.11

Justicia: es un conjunto de valores esenciales sobre los cuales debe basarse una sociedad y el Estado, estos valores son: respeto, equidad, igualdad y libertad.12

Responsabilidad: es el compromiso u obligación de tipo moral que surge de la posible equivocación cometida por un individuo en un asunto específico; también es la obligación de reparar un error y compensar los males ocasionados cuando la situación lo amerita.13

Honestidad: cualidad de honesto (actitud del que no engaña ni defrauda a nadie), que implica ser decente, decoroso, recatado, pudoroso, razonable, justo, probo, recto u honrado.14

 

RESULTADOS

Del total de docentes encuestados, 42 respondieron correctamente el enunciado relacionado con los valores (73,6 %). Entre los 6 valores seleccionados se pudo apreciar que los más identificados por sus componentes resultaron ser el respeto, la justicia, y el humanismo.

Por otra parte, se identificó la jerarquía de su sistema de valores humanos según orden de prioridad de la siguiente forma: solidaridad, humanismo y justicia; sin embargo, otros como el respeto, la honestidad y la responsabilidad fueron poco identificados por los docentes.

Entre los valores evaluados en la guía de observación aplicada en el desempeño de los docentes figuraron: respeto, humanismo, solidaridad, responsabilidad honestidad, y justicia. Se obtuvo que en 85,0 % de los evaluados, los valores responsabilidad, solidaridad y respeto estuvieron incluidos en las categorías de bien y muy bien; en 94,0 %, honestidad, justicia y humanismo se ubicaron en estas mismas categorías.

Sobre el uso de los métodos participativos en el proceso de enseñanza-aprendizaje como contribución a la educación en valores humanos, 45 profesores respondieron que fue regular o malo (78,0 %); asimismo, 90 % de los docentes valoraron la potencialidad y la utilización de los métodos participativos para la educación en valores en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

 

DISCUSIÓN

Los resultados de esta investigación evidenciaron el nivel de conocimiento que poseían los docentes de la carreta de trabajo social sobre los valores.

Se plantea que los hombres pueden conocer el "valor" de un suceso de la realidad o del mundo solo por experiencia propia. Los valores son aspectos de la realidad que el individuo conoce únicamente en su presencia original o, como diría Edmund Husserl, "en carne y hueso". Significa que estos, en cierto sentido, deben "presentarse" ante la mente y "desplegarse" delante de ella en toda su importancia y significatividad.15

Cuando se habla humanización y deshumanización, se expresa, sin dudas, la tensión que inevitablemente circunda la vida del ser humano, que se manifiesta en cada uno de sus actos y lo mueven a elegir todo aquello que le acomode para "ser más" y que en múltiples ocasiones, y debido a esa capacidad de elección, lo llevan a preferir el tener más y el ser menos. Los conocimientos se separan de los valores y se precisa tomar conciencia de la necesidad de reconocer la relación conocimiento - valor, como una unidad dialéctica compleja dentro del proceso enseñanza - aprendizaje.

No basta el estar informados, se necesita utilizar esa información y enfatizar en el terreno afectivo y axiológico de los valores, en donde se toma conciencia sobre la relación e interrelación existente entre todos los seres habitantes de la tierra.

En esta época y en el futuro que desde ahora puede avizorarse, una sociedad altamente educada lo es fundamentalmente en áreas relacionadas de manera muy especial con el terreno de lo afectivo. Así, como plantea Schmelkes,16 debe ser una población educada en el cuidado del medio ambiente; educada para el consumo inteligente, moderado y crítico, capaz de utilizar creativa y productivamente su tiempo libre, con una fuerte identidad cultural y un equilibrado espíritu nacionalista; educada en la democracia, que sea profundamente responsable, conocedora y respetuosa de los derechos humanos, así como también que sea capaz de valorar la vida, la paz y solucione pacíficamente los conflictos, entre otros aspectos.

Como bien se plantea, el respeto, la honestidad y la responsabilidad son valores fundamentales para hacer posible las relaciones de convivencia y comunicación entre las personas, a la vez que constituyen condición indispensable para el surgimiento de la confianza en las comunidades sociales.5

El valor respeto fue poco identificado por los docentes, a pesar de ser uno de los más importantes en el ser humano, pues es fundamental para lograr una armoniosa interacción social. Una de las premisas más importantes sobre este radica en que para ser respetado es necesario saber o aprender a respetar, a comprender al otro, a valorar sus intereses y necesidades. El respeto debe ser mutuo y nacer de un sentimiento de reciprocidad.

Respetar no significa estar de acuerdo en todos los ámbitos con otra persona, sino se trata de no discriminar ni ofender a esa persona por su forma de vida y sus decisiones, siempre y cuando no causen daño, afecten o irrespeten a los demás.17

Por otra parte, en el presente estudio no se explotó la potencialidad y utilización de los métodos participativos. Además, los resultados demuestran la inexistencia de una estrategia educativa con tales fines.

Las acciones dirigidas a la integración del trabajo educativo y los valores, permitirán desarrollar relaciones de igualdad de posibilidades, un aprendizaje bidireccional, desarrollador, con la participación activa y protagónica del estudiante en el proceso docente educativo, así como una mejor comunicación entre estudiantes y docentes, para que estos realicen un trabajo armónico, encaminado a la formación integral de los educandos, propósito fundamental de la educación superior.

Luego del diagnóstico sobre el sistema de valores a reforzar se propone implementar una estrategia educativa, con métodos participativos, teniendo en cuenta que el carácter complejo y multifacético de la educación en valores exige del claustro de profesores una preparación especial.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. Negrete Lares LA. Valores universales [citado 4 May 2015]. Disponible en: http://www.anuvprogramas.org/resources/VALORES%20UNIVERSALES.pdf

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3. Nobalbo YT, Téllez MY, Pérez Y. El socialismo y el hombre en Cuba, tratado axiológico para el profesional de la salud. Rev Hum Med. 2011 [citado 4 May 2015];11(1):135-149. Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1727 -81202011000100009&lng=es

4. Boxter Pérez E. La formación de valores una tarea pedagógica. La Habana: Editorial Pueblo y Educación; 1998.

5. Heidegger M. Los problemas fundamentales de la fenomenología. Madrid: Editorial Trotta;2000.

6. Johansen Bertoglio O. Introducción a la teoría general de sistemas. El principio de responsabilidad. México, DF: Editorial Limusa; 1989.

7. Mugarra Romero CG, Pérez Rodríguez H, Bujardón Mendoza A. Consideraciones sobre la educación en valores a través de los medios de enseñanza-aprendizaje. Rev Hum Med. 2011 [citado 4 May 2015];11(3). Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1727-81202011000300009&lng=es

8. Plan Nacional para el Buen Vivir 2009-2013 [citado 4 May 2015]. Disponible en: http://www.planificacion.gob.ec/plan-nacional-para-el-buen-vivir-2009-2013/

9. Concepto de respeto [citado 4 May 2015]. Disponible en: http://definicion.de/respeto/

10. Definición de humanidad [citado 4 May 2015]. Disponible en: http://definicion.de/humanidad/

11. Concepto de solidaridad [citado 4 May 2015]. Disponible en: http://definicion.de/solidaridad/

12. Definición de responsabilidad [citado 4 May 2015]. Disponible en: http://definicion.de/responsabilidad/

13. Concepto de honestidad [citado 4 May 2015]. Disponible en: http://definicion.de/honestidad/

14. Díaz Olguín R. El conocimiento de los valores [citado 4 May 2015]. Disponible en: https://diazolguin.wordpress.com/2008/10/15/el-conocimiento-de-los-valores/

15. Schmelkes S. La formación de valores en la educación básica [citado 4 May 2015]. Disponible en: http://www.convivenciaescolar.org.mx/index.php/blog/libros/31-la -formacion-de-valores-en-la-educacion-basica

16. Bujardón A, Aguilar C, Roca F, Seijo B, Prieto D. La educación en valores humanos: fundamento de las estrategias educativas. Rev Hum Med. 2003 [citado 4 May 2015];3(3): Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1727-81202003000300006&lng=es

17. Llorens Figueroa JA. Ética y educación en los servicios de salud. Rev Cubana Salud Pública. 2006 [citado 4 May 2015]; 32(4). Disponible en: http://bvs.sld.cu/revistas/spu/vol32_4_06/spu13406.htm

 

 

Recibido: 25 de junio de2015.
Aprobado: 22 de julio de 2015.

 

 

Fátima Macías Menéndez. Facultad de Trabajo Social de la Universidad Laica "Eloy Alfaro" de Manabí, Manta, Ecuador. Correo electrónico:henrydariosuarez@gmail.com



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