Cabinda: contextualización del proceso académico de formación del Licenciado en Medicina

A: Director revista MEDISAN

La formación del Licenciado en Medicina en Cabinda constituye un desafío importante para la República de Angola. Se inicia en 2008, después de realizado los convenios de colaboración entre dicho país y Cuba. La estrategia parte del programa de formación de médicos en Cuba, contextualizado a la realidad angolana, donde la Medicina Comunitaria es la disciplina rectora que se imparte a lo largo de la carrera (primero, segundo, cuarto, quinto y sexto años), unido a las asignaturas de las ciencias básicas, el ciclo clínico y las materias de formación general que complementan el diseño curricular para esta formación.

De hecho, con este modelo se aspira a formar profesionales médicos con un perfil docente, asistencial, administrativo e investigativo y con competencias que permitan realizar acciones integrales de salud, en la persona, la familia y la comunidad, así como ejecutar acciones de promoción, prevención, cura y rehabilitación con enfoque biopsicosocial del proceso salud-enfermedad; sin embargo, se establece una disquisición entre el modelo cubano y la formación del Licenciado en Medicina, al declarar que el segundo se desarrolla en el contexto actual de Angola. Esta estrategia no consigue dar salida total a los objetivos del programa, debido al cese del contrato de los especialistas en Medicina General Integral (MGI) desde la Atención Primaria de Salud (APS) en el 2017 y a que no se concibió el Programa de Atención del Médico y la Enfermera de la Familia, unido a los problemas de infraestructura de las instituciones, la falta de recursos humanos, tanto en la provincia como en el país, así como la separación entre los ministerios de Salud Pública y Educación Superior, elementos importantes que conspiran contra dicha formación.

No obstante, la realidad del contexto histórico actual y socioeconómico-cultural interno y externo impone a nuestro trabajo como profesores y educadores de nuevas generaciones, cultivarnos en nuestro capital interno como seres humanos al servicio de nuestros semejantes.1) Visto así, ante estas importantes condiciones adversas actuales del contexto angolano, el desarrollo exitoso en la formación de Licenciado en Medicina exige la aplicación de una metodología que destaque el papel del profesor. Al respecto, el Reglamento Docente Metodológico de la Educación Superior establece entre las principales funciones del personal docente: educar en la formación de valores éticos y morales, convicciones personales, hábitos de conducta y personalidades integralmente desarrolladas que piensen y actúen de forma creadora, aptos para construir la nueva sociedad y defender las conquistas de la Revolución.2

Del rol que desempeña el profesor de los centros de enseñanza médica superior se derivan las tareas básicas: instruir y educar; las funciones docente-metodológicas, investigativa, facilitadora y orientadora, así como los contextos de actuación: escuela, diferentes instituciones de salud, familia y comunidad. Por consiguiente, uno de los logros más significativos de nuestra Revolución es, sin dudas, la Salud Pública. En la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas, se manifiesta que para lograr tales propósitos se requiere “… una vida saludable y promover el bienestar para todos a cualquier edad…”3

En tal sentido, el desempeño profesional de los docentes ante la situación descrita motivó la búsqueda inmediata de soluciones, encaminadas fundamentalmente a la realización de adecuaciones en los diferentes escenarios académicos para el logro de los objetivos propuestos. Para ilustrar esto, se puede describir la implementación de un curso de posgrado teórico-práctico con 120 horas de duración, coordinado con las autoridades de la Universidade 11 de novembro de la Regiâo Académica III y la Secretaria de Saúde (directora provincial). Esta actividad fue debidamente acreditada por la instancia correspondiente y aprobada por el Consejo Científico de la Facultad; estuvo dirigida a directivos de la APS, médicos recién graduados, enfermeros y técnicos angolanos, con el propósito de brindar las herramientas necesarias para posteriormente fungir como facilitadores y profesores de la asignatura Medicina Comunitaria, específicamente en el área práctica.

La preparación permitió a los cursistas reflexionar acerca de la importancia del desarrollo de la APS para cumplir con la Política Nacional de Salud en Angola, mejorar el estado de salud de la población; establecer, definir y trazar orientaciones que permitan alcanzar la visión de vida saludable para todos y asumir el Análisis de la Situación de Salud como herramienta de trabajo. También se impulsó el trabajo con los programas de salud aprobados, entre los cuales figuran: Materno Infantil, Enfermedades Crónicas Transmisibles y No Transmisibles, Adulto Mayor e Higienización. De igual modo, se activó un sistema de guardias médicas para estudiantes y facilitadores en el Hospital Municipal de Chinga, lo cual permitió desarrollar las habilidades diseñadas en los programas de las asignaturas y elevó la satisfacción de la población, pues durante años de fundadas las instituciones, solo se brindaba atención curativa de urgencia en el Hospital Regional Provincial, alejado de los municipios y las comunidades.

Pudimos concluir que la contextualización del proceso académico de formación del Licenciado en Medicina condujo al desarrollo de habilidades profesionales en los educandos, sustentadas en las relaciones entre los diferentes actores del proceso de salud-enfermedad. También, en el orden social, se elevó el nivel de satisfacción de la población de las comunidades.

Referencias bibliográficas
Historial:
  • » Recibido: 27/04/2019
  • » Aceptado: 28/11/2019
  • » Publicado : 19/03/2020




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