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COMENTARIOS

 

 

Previsiones e imprevisiones la vspera y el mismo da de las exposiciones cientficas orales

 

Predictions and unexpected events on the eve and the same day of the oral scientific expositions

 

 

Lic. Mara Elena Jimnez Arias

Centro Provincial de Informacin de Ciencias Mdicas, Universidad de Ciencias Mdicas, Santiago de Cuba, Cuba.

 

 


RESUMEN

Para garantizar una exposicin verbal exitosa, es muy sensato tomar en cuenta algunos aspectos que pudieran atentar contra la consecucin del principal objetivo, tanto antes (comidas o bebidas, desplazamientos, tipo de local y postura) como durante su ejecucin (puntualidad, saludo, uso de usted o t como tratamiento de cortesa y otros), las discusiones y las imprevisiones (visitantes inesperados, errores lingsticos, lagunas mentales, movimientos involuntarios y repentinos, percances y miscelneas), pues solo as ser posible, la mayora de las veces, llevar a feliz trmino una disertacin.

Palabras clave: oratoria, exposicin verbal, disertacin, conferencia cientfica, imprevistos en el discurso, auditorio.


ABSTRACT

To guarantee a successful verbal exposition, it is very sensible to take into account some aspects that could attempt against the attainment of the main objective, either before (meals or drinks, displacements, type of place and attitude) or during their performance (punctuality, greeting, use of you or you in a polite way as courtesy treatment and others), the discussions and the unexpected events (unexpected guests, linguistic errors, mental lagoons, involuntary and sudden movements, accidents and miscellany), because just this way it will be possible, most of the times, take a lecture to a happy term.

Key words: oratory, verbal exposition, lecture, scientific lecture, unexpected events during speech, audience.


 

 

INTRODUCCIN

Cualquiera puede hablar por hablar, como suele ocurrir en muy diversos mbitos; pero hacerlo correcta y eficazmente constituye un arte que requiere estudio y dedicacin; por ello, preprese bien fsica, mental y emocionalmente, porque una baja competencia en las relaciones con los dems puede conducirle al fracaso. Ms an, debe alejar las ideas pesimistas y perturbadoras que a veces se acumulan peligrosamente en el subconsciente, derivadas del nerviosismo o la inseguridad, porque los triunfadores nunca piensan en la posibilidad de perder y los oradores no tienen que ir en busca de la perfeccin para alcanzar el xito. Recuerde que una actitud optimista significa, definida metafricamente, que habiendo sufrido un infarto se dice que fue una corazonada, porque disertar en pblico es un acto de liderazgo que no debe rehusar, particularmente por miedo al "coco" de su niez, que ya ni siquiera asusta desde hace tiempo a la poblacin infantil contempornea, inmersa en un contexto mucho ms atemorizante: la red de redes.

Ahora bien, para tranquilidad suya, indague quines sern los asistentes a la reunin y qu les gustara conocer, a fin de poder brindarles una informacin til y amena; pero no se atemorice prematuramente ni sude la gota gorda por los detalles inesperados, pues las audiencias suelen ser comprensivas cuando algo sale mal, sobre todo, segn Di Bartolo,1 por problemas relacionados con dificultades tcnicas (micrfonos mudos o con cables demasiado cortos para permitirle a usted moverse, proyectores de diapositivas que no encienden), cambio de planes (su tiempo asignado fue reducido a la mitad o aumentado sin casi previo aviso, en el ltimo minuto), mala disposicin del lugar (muy grande o pequeo, demasiado caluroso o fro, con distracciones por ruidos y asientos incmodos) u otro hablante que se anticipa y expone aquellos aspectos que usted pensaba defender como sus mejores argumentos, entre otros.

De todas formas, si algn inconveniente de esa ndole complica su presentacin, no deje que la arruine por completo. Nada le dejar un sabor ms amargo a cundeamor que haberse dado por vencido(a) ante cosas insignificantes y solubles.

Obviamente, las personas por cuya profesin o labor que desempean, se ven obligadas siempre o en oportunidades a compartir comunicaciones en pblico, se hallan ms expuestas que otras a enfrentar contratiempos o circunstancias embarazosas inesperadas, que deben resolver con rapidez y creatividad para poder "sobrevivir" a sus efectos; sin embargo, salvo excepciones, habitualmente es posible imponerse a esas adversidades de forma airosa e incluso divertida. Por tales razones, con la intencin de apoyarle, aqu se le ofrecen algunas pistas para que logre salir del laberinto de imprevisiones sin perder la paciencia o el aplomo.

Con todo, las soluciones son numerosas y generalmente personalizadas, pues cada auditorio es distinto al anterior; pero siempre hay ciertas recomendaciones y advertencias que pueden ayudar a resistir algunos momentos estresantes e incluso a evitarlos en determinadas ocasiones. Para comenzar, rechace el bufonesco cantinflismo, consistente en pronunciar palabras incoherentes y repetirlas como loro, volviendo una y otra vez sobre lo mismo sin ofrecer informacin concisa sobre el asunto, de donde se infiere que es imposible transmitir mensajes congruentes a los dems, si la persona encargada de comunicarlos, no los entiende. Mala cosa si resta importancia a su posicin como comunicador(a) social o lder de opinin en ese momento, pues la audiencia har todo cuanto est a su alcance, todo, para recordrselo. Har lo que sea.

Sabiendo eso, mientras se dirige al lugar de la intervencin, trate de repetir para sus adentros aquella aseveracin de Altamirano2 en su interesante artculo sobre protocolo y ceremonial: "Un ambiente de respeto y comportamiento adecuado y profesional, contribuye a la consolidacin de los valores compartidos." Dudarlo sera una locura.

 

LA VSPERA

Levntese temprano, ejercite el cuerpo, respire profundamente y visualcese triunfante, escuchando los fuertes aplausos por su magnfica presentacin; luego reljese y rezumando energa positiva por el buen resultado previsto, vstase con la ropa idnea para la ocasin y sobriamente, sin recargarse de accesorios u otros recursos complementarios,3 de manera que realizados todos los ajustes, pueda salir con la palabra en ristre a conquistar a su pblico expectante.

A lo precedente se aade que puede resultar muy beneficioso desarrollar, unas horas antes de la disertacin, alguna actividad fsica como correr, improvisar movimientos gimnsticos, jugar ajedrez, aunque sea en solitario, pues ello coadyuva a controlar los nervios y las insensateces.

Si usted goza de buena salud, gran parte del xito est garantizada. Cuando la persona que hablar ante un grupo de espectadores sufre odontalgia, jaqueca o clicos, no lograr alcanzar con eficiencia su aspiracin, pues el dolor lacerante o espasmdico le pondr tan tensa y malhumorada, que solo desear salir corriendo de aquel escenario, sin importarle la continuidad de su discurso.

Por otro lado, el cansancio afecta la memoria y la concentracin, as que duerma lo suficiente la vspera de su exposicin oral, pues en el rostro se notan la fatiga, la angustia, la inseguridad y el mal carcter, que constituyen indicios negativos del estado de nimo; por consiguiente, en aras de dar ese paso al frente con decoro, sincronice las intenciones verbales y no verbales para atrapar el inters de su auditorio. Es muy importante que lo haga.

Debe ser un da sosegado, de modo que no se le ocurra ensayar su conferencia; pero si decide ignorar el aviso, seguramente creer que ha olvidado el contenido del discurso y entonces tratar de memorizar lo que hasta ese momento no haba aprendido literalmente y el estrs le producir taquicardia con sudoracin. Se supone que practic en jornadas anteriores lo que iba a decir y fue consciente de su capacidad para socializarlo con otras personas; pero si en algo ayuda este comentario, es bueno que sepa que se sabe mucho ms de lo que se piensa que se sabe, lo cual significa que todo saldr bien tan pronto comience a hablar de aquello sobre lo cual le pareci que no saba nada.

Se le advierte de nuevo que cuando tenga todo listo, deje de ponerse a prueba, porque practicar de ms resulta tan calamitoso como no hacerlo, pues lo nico que terminar logrando ser que su presentacin le haste y acabe aburriendo por extensin al pblico.

En esencia, basta conque usted tenga sobrados deseos de prepararse con todas las de la ley en la materia sobre la cual disertar, para que su discurso sea inteligible y aprovechable para quienes lo escuchen; pero cobrar ms fuerza si a pesar de haberlo organizado meticulosamente, parece que lo est improvisando para ellos.

Comidas y bebidas

Conviene comer varias horas antes de su comparecencia para que la digestin se realice tranquilamente, tratando incluso de que la comida sea ligera y nunca copiosa para impedir que se produzca una pesadez estomacal; pero si no est habituado(a) a ingerir alimentos en situaciones similares, ese da no altere en modo alguno sus costumbres. De todas formas, no se replete ni permanezca en ayunas antes de su exposicin y tampoco ingiera bebidas gaseosas o productos flatulentos, puesto que esa conducta puede condicionar la aparicin de "ruidos" imprevistos en su estmago, en medio de la disertacin. Mucho cuidado!

Un inconveniente comn es la boca reseca, lo cual puede producirse si ingiere o come algo salado antes de hablar a la audiencia, pero tambin si fuma o consume caf, t y bebidas alcohlicas, pues todo ello tiende a irritar la garganta. Si le ocurre mientras habla, tenga siempre a mano un vaso con agua fresca o a temperatura ambiente (para precaver una sbita afona), de la que tomar lentamente un sorbo para mojar los labios y luego, con calma, depositar el recipiente en su lugar; sin embargo, sera ideal haberla mezclado con jugo de limn (en cantidad que no le obligue a fruncir el entrecejo mientras la toma), toda vez que ese ctrico, por su sabor cido, es uno de los mejores estimulantes de la produccin de saliva. Usted puede llevar, previsoramente, un poquito de zumo en un frasco, por si las moscas...

En sntesis: la ingestin desmedida de caf aumenta el nerviosismo, el consumo de alcohol aturde y la absorcin de pastillas tranquilizantes adormece, de modo que cualquiera de estas sustancias puede causar reacciones imprevisibles cuando se encuentre en el escenario.

Hay quienes toman licor para disminuir la ansiedad, pero se relajan ms de la cuenta y terminan sin saber qu deben decir, para qu y cmo. En tal sentido algunos oradores, no familiarizados con la bebida, quedan en un estado verdaderamente deplorable tras haberla consumido y otros incluso se presentan ebrios ante el auditorio, creyendo algo que siempre creen todos los borrachines: que nadie se percata de su condicin.

El alcohol confunde la memoria, dificulta la diccin, produce sopor y distorsiona la percepcin de la realidad. Una pequea cantidad de este en la sangre, por mnima que sea, a veces lleva a "improvisar" y, por ende, a expresar hiptesis u opiniones de las que luego pudiera arrepentirse.

No ingiera estimulantes artificiales, pues los euforizantes suelen provocar exaltacin con hiperactividad corporal, aumento en la velocidad de exposicin (capaz de hacerle cometer vicios elocutivos o expresivos) e incluso olvido de conceptos o ideas en el cuerpo del discurso.

En resumen, el tabaco, las bebidas alcohlicas y los productos excitantes son malos para la voz, as como tambin las flores y los perfumes, aunque no se coman ni beban, al menos usualmente.

Desplazamientos

Siempre que sea posible, rehya desplazarse fuera de la ciudad, no vaya a ser que inconvenientes de ltima hora le coloquen a punto de sufrir un soponcio; pero si la intervencin se efectuar en una localidad distante, dirjase al sitio desde la vspera (al menos trate de hacerlo) con vistas a amanecer ya en dicho lugar y poder descansar hasta el momento de su ejecucin, puesto que si regresa ese mismo da pueden presentarse reveses de irritante desenlace (el mnibus se retrasa, el auto no funciona, el trfico se multiplica u otros).

En consecuencia, si resulta inevitable, viaje entonces con tiempo suficiente (nada de llegar con la lengua afuera) y, de ser factible, evite conducir algn vehculo para no agotarse previamente. Reconozca que pensar en estas y otras variables no es todo, pero s mucho.

 

Acerca del local para la disertacin

En cualquier tipo de actividad humana, las personas y el ambiente interactan continua y dinmicamente; por ello se impone conocer con antelacin los aspectos concernientes al lugar escogido para su encuentro con el pblico.

Segn Ceballos,4 si bien algunas caractersticas fijas del local (dimensiones, forma, ubicacin, ventilacin y iluminacin) no pueden ser modificadas por el expositor, muchas veces los organizadores del evento tienen en sus manos la posibilidad de realizar las modificaciones necesarias para que el conferencista quede situado en el centro del estrado y cerca de los medios de proyeccin, para que no exista cableado colgante o redundante que ponga en peligro el funcionamiento de los equipos y la integridad fsica de quienes ingresen al saln cuando las luces hayan sido apagadas; para orientar la visin de los participantes hacia reas alejadas de las ventanas (si las hubiere), por la capacidad distractora de estas y para garantizar que los asistentes al coloquio se encuentren cmodamente instalados.

Repasando lo expuesto en el prrafo anterior, quizs desee aceptar algunas de estas sugerencias, considerando que todo detalle, por simple que parezca, puede ser importante en la consecucin de su empeo:

No confe demasiado en que todo funcionar a la perfeccin (aunque finalmente as sea) ni desconozca la ubicacin precisa del lugar de la conferencia en la edificacin, aun cuando sepa la direccin exacta del inmueble. Es muy triste deambular por los pasillos en busca del sitio donde seguramente estarn esperndole para comenzar la disertacin.

De hecho, si arriba al local del acto con tiempo de sobra, puede utilizar esa cobertura para comprobar que todo se halla en orden (mesa, atril, proyector, micrfono, luces y dems). Evite dolores de cabeza probando de antemano todo el equipamiento que usar en su exposicin, si est a su alcance hacerlo, con el nimo de verificar las compatibilidades de los programas informticos (videos, animaciones u otros) que emplear como complementos. La garanta depende tambin del dominio previo del terreno que pisa.

Si existe una mesa en el escenario y piensa valerse de ella, no se recueste sobre la superficie ni ponga encima de esta los codos o antebrazos con las manos en el aire, pues si est nervioso(a), se vern temblar; pero tampoco las esconda debajo ni las asome por el borde. Es igualmente inadecuado dejarse caer de golpe sobre el respaldo de la silla.

Delimite un espacio de unos 20 centmetros entre el abdomen y ese mueble, sin hundirse en el asiento por temor al auditorio. Las piernas y pies deben permanecer relajados y nunca desparramados para mayor bienestar, pues no siempre se coloca un mantel que cubra la parte inferior de dicho objeto, por lo cual esas extremidades podran quedar expuestas ante el pblico, en ocasiones mientras realiza movimientos raros y risibles.5

En el caso del atril puede apoyar las manos y brazos sobre su base e incluso tomarlo por las orillas para controlar el nerviosismo natural del momento.6 Se recomienda comunicar estabilidad emocional con una postura equilibrada y confiada detrs de ese soporte.

Tambin llegar anticipadamente le permitir ubicar dnde estn los escalones, desniveles, luces, cables sueltos, interruptores, tomacorrientes y alfombras fcilmente deslizables, si fuera el caso; por tales razones, siempre que sea viable, inspeccione el sitio en compaa de la persona a cargo, a fin de mejorar las condiciones (si no las rene) o buscar con tiempo otro local ms conveniente.

Mire el espacio desde todos los ngulos y pregntese qu sera lo peor que pudiera ocurrirle en aquel escenario (cada, tropezones, ruidos externos, voces en los pasillos), resuelva mentalmente el problema hipottico y asuma el riesgo con valenta; pero debe tratar de mantenerse inalterable frente a cualquier situacin imprevista. Sepa que los momentos difciles desarrollan la capacidad de actuar y decidir.

Observe dnde estn el pizarrn o la pantalla para proyectar sus diapositivas y el interruptor de la luz, por si en algn momento debe atenuarla.

Tenga una idea muy clara de cul ser el mejor lugar del estrado para dirigirse al pblico y recorra con la vista sus posibilidades de desplazamiento, puesto que a veces corriendo la mesa y retirando la silla se logra una mayor comodidad para moverse en dicho espacio, por citar un ejemplo.

Pida con anticipacin lo que pudiera ser necesario durante el curso de su ponencia. No improvise situaciones que puedan resultar incmodas a ltima hora, teniendo en cuenta que en unos instantes no se consigue un can de proyeccin o un mouse inalmbrico, pues ni siquiera es fcil disponer de un pizarrn si no ha sido previsto.

De igual modo hay que considerar aspectos fuera de control como la hora de la exposicin y el lugar, pues si est planificada para despus del almuerzo, en un local caluroso y con sillas incmodas, el auditorio no prestar la misma atencin que en horas de la maana, en un saln con temperatura adecuada y asientos confortables. El contexto tambin cuenta para que la transmisin del mensaje se realice con calidad.

La luz debe darle sobre la cara, pues generalmente al pblico le gusta ver de cuerpo entero a quien tiene delante e incluso suele estirar el cuello para lograrlo, por lo cual ha de existir una iluminacin generosa y complaciente, tanto en el rea de exposicin como en la audiencia, pues adems de que el conferencista podr tener contacto visual con los presentes, ellos dispondrn de un ambiente propicio para tomar notas o escribir, si as lo desean. No olvide que la parte ms visible de un mensaje es tan importante como la audible.

En una conferencia donde el auditorio puede ver el rostro de los oradores, entonces sus integrantes "oyen" el gesto y la palabra, por lo que siendo as debe procurar que su semblante sea expresivo, aunque sin exagerar, pues los movimientos de los msculos faciales tienen un efecto comunicativo y contagioso.

Ubquese en el lugar ms estratgico del escenario, o sea, en el centro, puesto que es ah donde convergen las miradas de los asistentes; pero tomando en cuenta que ello no podr cumplirse cuando haya personas en torno a una mesa a sus espaldas, entonces colquese a un costado, en posicin diagonal, desde donde pueda ver fcilmente a todos los concurrentes y garantizar que ellos le vean a usted.

Si debe utilizar un pedestal con micrfono, sitese detrs del aparato, acondicione el transductor acstico a la altura de los labios (a 2 dedos de distancia) y en esa posicin hable sin sostenerlo ni moverlo de lugar, como a veces proceden algunos cantantes o declamadores; pero si se trata de un dispositivo de mano, tmelo con la izquierda y mantenga la derecha en posicin vertical al lado de la pierna.

De igual forma, aunque se considere una advertencia recurrente, se le refresca la memoria al recordarle que si emplea una pizarra, escriba de izquierda a derecha, teniendo mucho cuidado de no dar la espalda al pblico ni hablarle a ese medio de enseanza mientras lo hace. Cuando exista un presentador, su ubicacin ser el lugar que l ocupaba antes de usted dirigirse al escenario.7

No compita con los ruidos ajenos al local de la conferencia; pero si no puede lograr que estos sean mnimos, entonces colquese en una posicin a favor del aire y consiga un amplificador para su voz. Otras barreras fsicas pueden ser las que median entre las personas, tales como distancias, paredes u objetos que dificulten el contacto visual. Sera magnfico que no existieran all y en ese momento, que es cuando usted pretende sobresalir.

Las condiciones inapropiadas del lugar pueden hacer fracasar cualquier conferencia. El calor excesivo, los asientos incmodos y otros inconvenientes deben imponerle la necesidad de ser breve, pues su obstinacin por decir todo el discurso en circunstancias tan desfavorables solo crear un estado de rechazo hacia el tema, hacia usted y hacia el organizador de la actividad, si es que los asistentes no pueden retirarse de all por razones estrictamente disciplinarias.

No se site delante de letreros, retratos, cuadros o fotografas ajenos al asunto, pues despiertan involuntariamente la curiosidad de los integrantes del auditorio. Cualquier elemento innecesario en el local para la disertacin se vuelve foco de atencin priorizada desde el momento mismo en que el inters decae por agotamiento de los participantes.

Si le permiten escoger el saln para su pltica, solicite uno pequeo, pues es mejor tener a 60 personas en un espacio para esa cifra, que a 50 en uno para 100. Siempre preferir que el pblico recuerde "una sala llena" durante su presentacin que "una a medio llenar", de manera que para contribuir a que ello ocurra, trate de que no queden espacios vacos en la disposicin de los asientos, particularmente en los lugares delanteros.

Ofrezca a los asistentes la posibilidad de obtener la versin digitalizada de la conferencia o los aspectos esenciales del trabajo.  Seguramente habr muchos interesados en conseguirla, sobre todo si el tema es novedoso y de utilidad prctica.

Los movimientos y la postura

Parafraseando el mensaje, en uno5 de los tantos artculos consultados para elaborar este texto se aconseja muy oportunamente:

- Nunca empezar a hablar antes de estar listo(a).
- Prescindir de los medios audiovisuales en los primeros 30 segundos.
- Preparar una entrada de 30 segundos que solo le tome ese tiempo.
- No tratar de apresurar su acceso al saln de reuniones.

Al ingresar en el sitio de exposicin, hgalo erguido y en sus 2 piernas (no en 4, como quizs quisiera hacerlo para sentirse ms seguro sobre el piso). Mantngase con los pies un poco separados entre s, uno ligeramente frente al otro para evitar que el cuerpo ondule hacia los costados; pero no en forma de comps abierto o de vaquero. Las fminas, sin embargo, no deben proceder de igual manera aunque vistan pantalones.

Evite los pasos cortos y acelerados, que denotan nerviosismo; o los largos, a grandes zancadas, que revelan ansiedad y desestabilizacin. Camine con firmeza, mesura y dignidad, sin arrastrar los pies. Hgalo mientras diserta: detngase unos minutos a un costado y luego trasldese al otro, dado que esa sencilla estrategia no solo ayudar a la distensin, sino que har el discurso ms dinmico para los asistentes (durante esos movimientos, dirija el torso hacia ellos). Se sabe que hay oradores que se mueven entre el pblico, lo cual constituye un verdadero desafo a su temor coyuntural y un buen mecanismo para involucrar a sus integrantes, para lograr un determinado efecto con sus palabras o para obtener una mayor atencin, sobre todo de aquellos que habindose "ausentado" mentalmente, volvern a la realidad ante su perentorio acercamiento.

No obstante, en el caso de la mujer, mover exageradamente los brazos y otras partes del cuerpo resulta muy poco elegante.

Por mucho que le satisfaga, no se balancee hacia adelante y atrs o salte sobre los talones. Tampoco mude el peso de un pie a otro, como hacen los caballos cansados, ni se recueste contra la pared porque teme precipitarse dentro del hueco que su involuntario pnico por tener que dirigirse a la audiencia, ha cavado delante de usted.

Su propia posicin ante del auditorio transmite mensajes aparentemente implcitos o sugeridos:

- Permanecer de pie en el centro del estrado: autoridad.
- Mantenerse sentado en un lateral del escenario: sencillez.
- Estar quieto cuando mencione los puntos principales: penetracin mejor del mensaje en las mentes de los participantes, al dejar de ser su cuerpo inestable un motivo de distraccin.
- No moverse sin ton ni son o pasearse de ida y vuelta bastante a menudo delante del auditorio: evitacin de una ilusin ptica pendular que pueda adormecer a los oyentes pensativos o agotados.

 

EL DA DE LA DISERTACIN

Trate de evitar la cercana de personas agitadas e iracundas y las discusiones intiles, as como pronunciar alguna que otra frase que llegue por s sola a los labios, sin haberla controlado. Ya le ha ocurrido?

- La puntualidad

Un aspecto muy importante: no sea impuntual. Esfurcese por hacer las cosas a su tiempo y arribar a los sitios convenidos en el horario sealado. Segn Napolen Bonaparte: "La hora es la hora... cinco minutos antes de la hora, no es la hora... cinco minutos despus de la hora tampoco es la hora". Este famoso estratega militar admita que poda perder una batalla, pero nunca un minuto, pues el combate se recuperaba, pero el tiempo jams.8

Si quiere impactar grandemente con su puntualidad, presntese a la hora exacta, pues muchos de los presentes mirarn su reloj y notarn la exactitud. Tambin puede llegar un poco antes (15 o 20 minutos) y permanecer en los alrededores hasta el justo momento de entrar en el saln, puesto que una persona responsable siempre procura estar en el lugar con tiempo suficiente para solucionar cualquier percance, como ya se dijo. Mejor an: si usted se anticipa, puede dar la bienvenida a los asistentes, saludar a los conocidos, escuchar algunas de sus expectativas Se sentir como en familia cuando empiece a dictar su conferencia.

Se impone aprender el valor de ser puntual, porque llegar siempre tarde a cualquier encuentro o actividad, constituye un comportamiento irrespetuoso hacia las dems personas presentes; un hbito desconsiderado e imperdonable que le resta autoridad y prestigio. Los expositores son dueos de su tiempo, pero no del ajeno; por ende, si usted pertenece al grupo de los morosos, comience hoy mismo a tratar de borrar esa faceta negativa de su personalidad.9

Bsicamente, la puntualidad es una actitud humana que suele ser considerada como la virtud de coordinarse cronolgicamente para cumplir una labor requerida o satisfacer una determinada obligacin antes o en un plazo previamente establecido, de donde se colige que retrasarse sin una razn plenamente justificada, equivale a insultar a los integrantes del auditorio y a demostrar falta de carcter, orden, eficiencia y planeacin de las actividades concertadas, pues quien comienza despus del momento previsto, por lo general finaliza a destiempo.

No olvide que si una gran parte de la audiencia ha llegado temprano, por respeto a sus miembros debe comenzar a exponer lo ms pronto posible, sin aguardar por aquellos que hacen su entrada tardamente, excepto en el caso de que se espere a una persona muy importante.

Tampoco es justo hacerles partcipe de sus dilemas personales, familiares o laborales si llega retrasado a su exposicin, porque cada integrante del auditorio debe tambin tenerlos y ese no es obviamente el mejor espacio para exponerlos o debatirlos, desviando la atencin de unos, irritando a otros y acortando el tiempo de la presentacin verbal.  Recuerde que las personas a quienes habla, estn cien veces ms interesadas en sus necesidades y dificultades que en las ajenas; por tanto, no confunda su papel de comunicador(a).

En consonancia con ello, rehya ofrecer explicaciones por su demora (de haberse producido) y comience a disertar de inmediato, pues con certeza muchos de los oyentes afrontaban problemas ese mismo da, quizs mayores que los suyos y evitaron retrasarse. Los all reunidos quieren escuchar lo que tiene que decirles, no juzgarle; por ello permanecieron en sus asientos, confiando en que usted vendra a dirigirles la palabra. Conforme a lo expresado, sabiendo que por muy slidos que sean sus argumentos, algunos dudarn de su veracidad o magnitud, ello valida el criterio de que es mejor admitir las posibles conjeturas de los asistentes, que dejar que pongan en tela de juicio lo que realmente ocurri. Tenga por seguro que la persona encargada de invitarle, informar a los presentes la razn de su tardanza.

Antes de comenzar, respire profundamente para calmar la tensin y disminuir sustancialmente la excitacin tpica del momento. Hgalo varias veces. Llene esos pulmones con una provisin adicional de oxgeno, pues se ha demostrado que una buena oxigenacin del cerebro, facilita la reflexin y agiliza la operacin de la memoria. Luego mire a los oyentes y permita que ellos le miren a usted.

Seguidamente inicie su disertacin con entusiasmo y confianza en su desempeo. Hable con buen volumen y pngale plvora a la voz. El resultado ser inapreciable.

El saludo

Cuando no se cuenta con moderador o la persona responsable de la actividad tampoco est presente en ese momento, el orador (u oradora) debe comenzar con el saludo correcto, que en sentido general puede ser: Seoras y seores, Amigas y amigos

Si le acompaa un invitado distinguido, es obligatorio incluirle en el saludo, mencionando su nombre y cargo, as como tambin si se encuentra representando una organizacin o institucin determinada, entre otros aspectos que considere preciso mencionar.

Cuando asistan espectadores importantes, podra referirse a ellos como sigue:

Estimado Presidente o Primer Secretario, otras autoridades presentes, seoras y seores

Asimismo, si la persona presentada posee un ttulo de carcter permanente (doctor, profesor, licenciado u otro), este se antepone al nombre o apellido: Lic. Mara Elena Jimnez; pero si es un cargo de ndole transitoria (ministro, directora, jefe de departamento u otro), se coloca despus: Fulano de tal, editor acadmico

El conocimiento y la prctica de las normas sociales protegen al individuo de situaciones embarazosas o ridculas.

El tratamiento de cortesa

La cortesa est directamente relacionada con las condiciones lingsticas y contextuales donde debe manifestarse, lo cual significa que es resultado del contrato conversacional que se establece entre hablante y oyente en una situacin de comunicacin especfica,10 de donde se deduce que cada lugar o momento requiere una forma de actuar adaptada a las circunstancias y que particularmente en esta deben prevalecer las muestras de amabilidad y consideracin hacia los presentes, pues segn lo aseverado en un conocido refrn: "Buenos modales juntan caudales y abren puertas principales".

Ante un auditorio, muchas de las normas que suelen regir el tratamiento de "t" y "usted" se supeditan a su valoracin del tipo de pblico que tiene delante: Son ms jvenes que usted? Desconocidos? Se dirige a estas personas de un modo afable en otros contextos? Las respuestas a esas preguntas pueden definir cmo dirigirse a ellos sin pecar de excesivas libertades en su trato.

De todas maneras y antes de establecer las regulaciones bsicas del uso de una u otra forma, un buen consejo consiste en utilizar el tratamiento impersonal o incluirse entre los miembros de la audiencia con el simple empleo del pronombre "nosotros", que es tambin un modo eficaz de hablarles con respeto.

La Real Academia Espaola de la Lengua11 establece que cuando se hable a una colectividad en la que hay individuos a los que se tutea y otros a los que no, debe privilegiarse la frmula de cortesa (en este caso el empleo de usted o su plural), aunque en la prctica ello depende de la confianza que se tenga con todos los asistentes en general.

- Usted o t

Con los matices que pueden caracterizar a los diversos usos hispnicos, el pronombre usted se utiliza en espaol normativo para mantener una distancia en el trato, bien por desconocimiento del interlocutor o por respeto hacia personas de ms edad o estado superior (jefe u otra jerarqua); en cambio, se emplea t cuando existe familiaridad con los componentes del auditorio o como muestra de igualdad o proximidad personal en el trato con amigos e incluso con desconocidos coetneos o con los cuales se tiene algn vnculo social o profesional (entre profesores, mdicos u otros).

El vocablo usted (de donde se deriva la palabra ustedeo, utilizada popularmente, pero no incluida en los diccionarios de habla hispana) constituye una expresin de reconocimiento, consideracin o tributo y da la impresin de distancia; la palabra t remite a cercana, conexin muy estrecha o complicidad generacional.

Utilice usted comnmente cuando deba dirigirse:

- A personas desconocidas.
- A las personas que le acaban de presentar.
- A personas o autoridades de rango superior al que usted ostenta.
- A personas de igual o similar nivel que el suyo, que pertenezcan a otra entidad y con las cuales no tiene mucho trato.
- A personas con las que no mantiene relaciones directas, aunque sean de una esfera laboral o profesional inferior a la suya.
- A las personas mayores de edad.
- A personas con quienes comparta una gran amistad, pero cuya jerarqua le indique la pertinencia de no mostrar esa camaradera en pblico.

El tuteo es un tratamiento familiar y su uso debe ser cuidadoso, por lo cual se recomienda utilizarlo cuando hable:

- A compaeros de estudio o trabajo que se corresponden en edad y rango con el suyo, aun cuando acaben de conocerse.
- A personas unidas por lazos muy estrechos de hermandad, que as lo soliciten.
- A personas que despus de cierto tiempo de conocerse, insistan en que las trate siempre de t, lo cual no significa evadir las muestras de respeto convenientes.

Entre los jvenes es correcto el tuteo en casi todas las ocasiones, pues tienden a practicarlo desde el primer encuentro, incluso si es con motivo de una relacin profesional. Tambin se observa generalmente entre personas de la misma profesin u oficio, entre las cuales no existe una diferencia notable de edad, categora o posicin.12

Pronuncie correctamente los nombres o apellidos de los asistentes, as como tambin la identificacin de lugares o instituciones que por determinadas causas mencionar en el transcurso de su presentacin. Si pertenecen a otros idiomas que no domina, asesrese con quienes sepan cmo citarlos perfectamente o, en caso contrario, busque otra manera para referirse a estos. Nada resulta ms temible que alguien rectifique en pblico un error de esa naturaleza, pues a partir de ah corre el riesgo de que algunos de los oyentes solo presten atencin a sus palabras para escuchar un nuevo equvoco, si es que se produce; y por la misma razn usted puede ponerse tenso o nervioso, tratando de evitarlo, pero ese grado de estrs mantenido quizs le lleve a errar nuevamente y ello se convierta en un temible crculo vicioso. No se someta a esa tortura del Medioevo por obviar un detalle tan simple como el de aprender a decir bien lo que bien debe ser dicho!

Tampoco llame a determinado integrante del auditorio por su alias, si lo tuviere, salvo excepciones, como en el caso de algunos apelativos muy bien aceptados (sirva como ejemplo el escogido para nombrar al clebre escritor, ya fallecido, Gabriel Garca Mrquez: el Gabo); pero sin abusar de su empleo.

En suma, las caractersticas generales de los oyentes son decisivas para que usted apele a un estilo comunicativo dado, considerando que los excesos de familiaridad pudieran molestarles y los de formalidad impedirles comprender el mensaje.

 

Otras oportunas indicaciones

Ser una estupenda idea proporcionarles de antemano la duracin de su discurso, porque as los oyentes podrn realizar sus ajustes mentales para "soportarle" durante ese intervalo, si en verdad fuese usted inaguantable o el asunto inspido; pero nunca se extienda ms de lo acordado, pues se conoce que una idea corta no debe durar ms de 15 minutos de exposicin y una ms amplia alrededor de 45, despus de lo cual es muy probable que comience a perderse la atencin. Solo cuando se trata de una audiencia madura o previamente avisada, los tiempos pueden ser mayores, pero aun as conviene dar descansos cada 2 horas con algn refresco, t o caf para reanimar un poco.

Nunca inicie su discurso con el adverbio negativo NO. Usarlo har que muchos de los presentes crean que usted aspira justamente a lo contrario; por ejemplo, si les dice: No he venido aqu a convencerles acerca de , No pretendo atiborrarles de datos o informaciones, casi siempre la concurrencia ver en ello maniobras manipuladoras, aunque no haya sido esa su intencin. Sea siempre positivo(a) en los comienzos y lograr retener, cuidar y recrear el buen nimo de sus oyentes.

Aunque las tenga a flor de labios, no se estrene con excusas como estas u otras similares: No vean en m a un(a) orador(a) consagrado(a) , No estoy preparado(a) para hablar en pblico, pues seguramente la mayora de los integrantes de la audiencia se preguntarn consternados: Y entonces a qu vino? Cmo pretende continuar? Estimule la curiosidad de los asistentes con frases introductorias y no piense en otra cosa que no sea en cautivarles desde que articule los primeros sonidos en su cavidad bucal. Si lo consigue, despus todo ir fluyendo con rapidez y armona. Tampoco emplee frases del estilo: Como siempre digo..., pues se pensar que usted repite lo mismo ante todos y en todos los casos.

Hay quienes principian su discurso con preguntas (que esperan respuesta o no, pero permiten ubicar el asunto en tiempo y espacio), fbulas, ejemplos oportunos, citas o aforismos pertinentes, puntos de contacto entre el orador y el auditorio, definiciones de trminos La forma puede variar, pero el contenido es siempre el mismo: llamar la atencin y despertar el inters.

No inicie su disertacin hasta lograr un completo silencio en la sala, ya sea esperando discretamente por la cortesa de su auditorio o sencillamente inquiriendo: Estamos listos para comenzar? Escoja las palabras que prefiera, pero no se dirija a los dems mientras haya ruidos en el ambiente, pues de ah a la bulla y de esta al escndalo se llega en un santiamn. Entonces resultar casi imposible restablecer la calma sin perder la compostura, es decir, sin emitir alaridos de guerra para entrar en batalla. No es saludable llegar a tales extremos justamente ese da.

Fernndez 13 aconseja que cuando escuche un murmullo desde el final del recinto, en tono alto pregunte con cara de incertidumbre:

- Se escucha bien lo que estoy explicando?

A lo que suele responderse afirmativamente y con rapidez por los murmuradores, sorprendidos in fraganti. Entonces aada para cerrar con broche de oro:

- Lo digo porque desde aqu tambin se escucha perfectamente lo que estn hablando entre ustedes.

Luego de esa aclaracin, seguramente el mutismo ser absoluto.

 

LAS DISCUSIONES

Cuando la nica alternativa plausible es ganar la discusin durante el uso de la palabra, no se favorece el intercambio enriquecedor de visiones, se acaba con las buenas ideas, se afectan las relaciones humanas, se transforman las sonrisas en muecas y se llega a convertir el escenario en un verdadero campo de hostilidades.

Durante el desarrollo de una disertacin se pueden tener apreciaciones diferentes sobre un mismo asunto, pero siempre debe tolerarse lo que otra persona sea capaz de presuponer, sentir o exteriorizar.14 Trate de ser indulgente con lo que otros piensan, aunque sea todo lo contrario de lo que usted cree, puesto que as estar en consonancia con una expresin atribuida errneamente15 a Voltaire, pero que se ajusta muy bien al caso: Estoy en desacuerdo con lo que dices, pero defender hasta la muerte tu derecho a decirlo.

No cometa el error de sostener una postura que provoque controversias y subraye que siendo solamente su punto de vista (cuando en realidad se trate de un asunto cuestionable o subjetivo), podran debatirlo en otro momento y lugar.

Reconozca que las discusiones se efectan sentados a la mesa de negociaciones. Las personas inteligentes y educadas no rivalizan con violencia en el marco de un auditorio, como proceden penosamente algunos polticos o senadores, porque ese arrebato pblico solo conduce a crear un clima de menosprecio e incomunicacin entre las partes y el conflicto suele quedar sin solucin. No polemice, simplemente escuche. Reptase una y otra vez para sus adentros: Mientras ms avanza una querella, ms retrocede la verdad. Nadie puede dar la mano con el puo cerrado sin buscarse problemas.

Tampoco se atrinchere en su posicin de disertante para criticar duramente los argumentos expuestos por el pblico e inicie una porfa que termine crispando an ms los nimos por enfrentar abiertamente criterios antagnicos.

Una exposicin verbal no debe ser marco de referencia para una discordia acalorada. Muchas veces basta con prestar a los asistentes la atencin debida para ganarse su estimacin y respeto, aunque en esencia continen discrepando; pero no all. En todo caso, el hablante debe considerar que la reaccin contraria de una persona concreta, no tiene por qu ser una opinin generalizada en su contra.

Pero algo es innegable: insistir en mantener una trifulca intil que rebase los principios ticos establecidos, tiende a obstaculizar la interrelacin posterior con los miembros de la audiencia; sin embargo, la flexibilidad de uno de los contendientes dentro de lmites permisibles y razonables puede borrar todo vestigio negativo de la incongruencia. Segn Carnegie: Peleando no se consigue jams lo suficiente, pero cediendo se consigue ms de lo que se espera.16

Es posible cuestionar en un plano amigable, con un lenguaje donde primen las buenas maneras de socializar. Por muy divergentes que sean los criterios, podrn exponerse las diferencias conceptuales si se mantiene la calma, pues cuando se contradice exaltadamente un argumento, se pierde el control sobre s mismo(a) y no puede analizarse bien lo que se dice ni se logra preparar adecuadamente la respuesta; por ende, cuando un intercambio de conocimientos deja de ser afable, lo mejor es desviarlo hbilmente hacia otro tema de inters.

Respetar la opinin ajena no equivale a reconocer que es ms justa que la propia. Un discreto silencio o una sonrisa amable acompaada de una frase corts, aunque no se comparta ese discernimiento, resulta mucho ms elegante que una airada polmica o expresin intempestiva ante sus oyentes. Deje la furia de titanes para una pelcula de aventuras.

En virtud de ello y a prueba de todo, no se altere aunque le asista la razn (parece difcil, pero se logra), pues cuando a pesar de la discordancia generada permanece sin romperse la coherencia discursiva, usted demuestra una capacidad particular para la comunicacin, sobre todo si no pretende aparentar ms de lo que verdaderamente conoce ni tiene la osada de entablar litigios sobre contenidos que no domina.

Aunque no es habitual que ocurra, puede suceder que una persona del pblico le increpe con dureza en mitad de la conferencia, interrumpiendo su disertacin, en cuyo caso debe rogarle que espere hasta el turno de las preguntas para exponer sus consideraciones, como les propuso inicialmente a todos; pero si an despus del recordatorio se empecina en continuar con su desafuero, indquele gentilmente que abandone el saln y ofrezca disculpas a los presentes por la molestia causada.

Usted debe consentir las objeciones en el apartado previsto para realizarlas, pero no que se le falte al respeto mientras habla a los espectadores, pues permitirlo le colocara en una situacin muy desairada y le hara perder autoridad ante la concurrencia. En momentos tan delicados y desagradables, evite responder a la diatriba del provocador con irona o desprecio, a fin de no darle el ms mnimo pretexto para que persista en su actitud irreverente.

Por fortuna, en circunstancias de esa ndole, la mayora de los asistentes suelen reaccionar a favor del orador (quien ha sido verbalmente agredido), aun cuando algunos de ellos discrepen tambin de los razonamientos del disertante.

De igual manera, si en la sala se produce un ambiente tumultuoso, debe solicitar a la audiencia que se tranquilice; pero si su llamado no surte efecto, suspenda la intervencin durante unos minutos y abandone el estrado mientras espera que las aguas vuelvan a su cauce. Si el alboroto se prolonga, d por concluida la actividad.

En consecuencia, para desarrollar armoniosamente una exposicin verbal,17 es muy importante que el emisor tome en cuenta los siguientes elementos:

- Ser tolerante respecto a las diferencias.
- No subestimar al otro o los dems.
- Evadir la tendencia al monlogo y la monotona.
- No burlarse de la intervencin de nadie.
- Evitar los gritos para acallar al interlocutor.
- Hablar con seguridad y libertad, sin temor a la censura.
- Acompaar las crticas con propuestas.
- Or atentamente al interlocutor para responder de forma adecuada.

Independientemente de la estrategia que pretenda seguir, siempre medite acerca de cmo la contraparte (por llamarla de alguna manera) podra rebatir lo que explique o comente al auditorio. Pensando previamente en esa posibilidad, prepare respuestas breves con frases cortas y retricamente fuertes, dirigidas a contrarrestar los argumentos que seguramente esgrimir quien aspire a ridiculizarle o abusar de su benevolencia, pues toda persona sensata y de buena voluntad conoce que ese no es el contexto indicado para dirimir desacuerdos o crear un clima desapacible y hasta desafiante a su alrededor para sobresalir, si esa fuera su intencin, porque entonces habra mucho de deshonestidad y perjurio en la conducta de su "contrincante".

Cabe finalizar estos comentarios con las sabias palabras de Marco Tulio Cicern (106-43 aC), escritor, orador y poltico romano, citadas por Hormazbal18 y aqu reajustadas por conveniencia: Nada resulta ms atractivo en un hombre (o una mujer) que su cortesa, su paciencia y su tolerancia, porque la necedad es la madre de todos los males.

 

LAS IMPREVISIONES

- Los visitantes inesperados

Si usted est haciendo uso de la palabra y de repente entra en la sala una personalidad o alguien muy importante en ese momento por el cargo que ocupa o la actividad que desarrolla, cese de hablar y diga que usted es una persona muy afortunada, porque acaba de sumarse al auditorio(mencione de quin se trata) o, si lo desea, exprese que nunca una interrupcin le ha causado tanto halago y bienestar o que esa situacin imprevista ha sido la pausa que necesitaba hacer en la conferencia y no saba cmo

Por el contrario, si usted forma parte de los organizadores del encuentro o siendo un integrante del auditorio quiere apoyarles ante la irrupcin en el local de una figura muy conocida, pero inesperada y cuya aparicin coincide con la ancdota, testimonio o discurso de quien est disertando en ese instante, es incorrecto hacerle callar o detener abruptamente su exposicin para presentar al recin llegado (con lo cual usted actuara de igual forma que quien le antecedi), pues sencillamente deber ponerse de acuerdo tan deprisa como pueda con 2 o 3 colaboradores para comenzar a aplaudir en cuanto el ponente (o la ponente) diga algo jocoso o enftico. Los restantes miembros de la audiencia lo harn tambin y luego de ello ser muy fcil anunciar a quien entr de improviso, con posible prolongacin de las ovaciones, para seguidamente continuar escuchando a la persona que hablaba antes de la alteracin. Puede estar seguro(a) de que se trata de una jugada maestra, donde todos los participantes quedan conformes con el resultado de la partida.

Si un alto funcionario o figura pblica interrumpe sorpresivamente su presentacin al entrar de pronto en la sala donde usted est exponiendo, no se preocupe en absoluto. Los integrantes del auditorio se pondrn inmediatamente de pie mientras aplauden y todo fluir sin tropiezos de forma espontnea, luego de lo cual usted podr seguir hablando, ya sea porque el (o la) visitante se retire o porque le inste a proseguir su conferencia. Espere y ver cmo la situacin se resuelve a expensas de otros.

No obstante, si la persona recin llegada decide dirigir algunas palabras a los presentes, pero se extiende mucho ms de lo esperado, observe los rostros de quienes conforman la audiencia y valore entonces si resultara prudente retomar el hilo de su exposicin cuando ya termine de hablar el visitante; pero si nota cansancio, tedio o desesperacin en los asistentes, agradzcales por su presencia y despdase sin ms prembulos, asegurndoles que posiblemente volvern a encontrarse en otra actividad similar. La mayora de ellos se mostrarn aliviados por su decisin y habr incluso quienes casi corran hacia la salida, temiendo que usted pueda arrepentirse de repente y solicitarles que regresen al saln, pues recuerde que el auditorio habr recibido casi 2 conferencias en el espacio de una y que esa modificacin del orden del da puede tener determinadas consecuencias en sus interlocutores.

- Los errores lingsticos

Las personas aprenden 10 veces ms de sus gazapos que de sus aciertos.19 As, cuando se equivoque al decir alguna palabra, un nombre propio o un dato importante, si el error se limita a un cambio u omisin de letra (por ejemplo, Pero por Pedro), contine como si nada hubiera ocurrido, pues no todos se percatarn del fallo, habida cuenta de que muchas veces las ?trabas lingsticas? son apenas detectadas por la audiencia; sin embargo, cuando la incorreccin resulte demasiado notoria, disclpese y rectifquela, pero no se detenga Todos saben que errar es de humanos.

Tampoco retroceda para enmendar un equvoco que pueda generar algunas risas ahogadas en los asistentes, pues ser mejor que reine un momento de incertidumbre en torno a lo que se dijo, a que ellos tengan la certeza de que se dijo incorrectamente. No les d tiempo ni oportunidad para que se burlen, aunque la pifia pueda prestarse para que lo hagan en expresiones como las siguientes, entre otras:

Sigamos el ejemplo del legrado (debi decirse legado) de las precursoras!
Reciban los concursantes el merecido reconocimiento anal (debi decirse anual) por su obra premiada!

- Las lagunas mentales

Si se queda inesperadamente en blanco, porque eso le ha sucedido incluso a expositores estelares, tosa 1 o 2 veces con moderacin y acto seguido disclpese; esa breve pausa "forzada" podr hacerle retomar el hilo del discurso, pero si el corto dramatizado no surtiese efecto, seguramente dispondr de algn otro recurso en ese momento (diapositiva, tableta) para continuar hablando, aunque no sea sobre aquello que momentneamente ha olvidado, pues solo usted sabe lo que le ha ocurrido. Siga adelante con naturalidad, como si tal cosa, porque si pierde el control y entra en pnico, todos sabrn entonces que algo ha salido mal.

Tanto usted como otros muchos se hallan expuestos a sufrir una laguna mental, porque esa eventualidad no es privativa de los principiantes o inexpertos en la oratoria, puesto que aun la persona ms preparada y experimentada en el arte de hablar a los dems con elocuencia, pierde alguna vez la continuidad de la charla y debe apelar a sus mejores recursos nemotcnicos para recuperar la lnea expositiva. La solucin consiste en respirar hondo, tomar un sorbo de agua, mirar a los oyentes, sonrer y preguntar: "... Por dnde iba?". Seguramente el auditorio responder a su interrogante, pues ms que el hecho de que haya perdido repentinamente la memoria, lo que ellos valorarn, al menos la mayora, ser su habilidad o intrepidez para salir del trance.

El pblico desconoce lo que usted va a decir, dado que no tiene el texto de la disertacin en su poder; por tanto, si olvida comentarle algn aspecto, no lo sabr. Los asistentes evalan lo que se dice, no lo que no se dice.

- Los movimientos involuntarios y repentinos

Ante un acceso de hipo, estornudos o tos, abandone la sala y espere afuera hasta que desaparezca por completo. Si lo consigue, retorne al lugar que le fue asignado para su conferencia y agradezca al auditorio por su permanencia y comprensin ante el imprevisto; en caso contrario, solicite al coordinador de la actividad que d por finalizado el encuentro y garantice la ejecucin de otro similar sobre el mismo asunto, en una fecha que se avisar oportunamente. Todos entendern la razn, puede estar seguro(a) de ello.

- Los percances

En ocasiones surgen contratiempos durante la disertacin, que se impone solventar sobre la marcha y ante los cuales debe reaccionar con naturalidad, pues el pblico es fraterno y se hace cargo de la situacin, sobre todo si usted permanece ecunime (recuerde que la crispacin suele ser contagiosa). Entre esos azares figuran, por describir los ms comunes:

Si se derrama el agua del vaso que han colocado para usted sobre la mesa o el atril, salvo que humedezca sus notas _ si las tiene _ o amenace con hacerlo, no intervenga en absoluto para tratar de resolver el problema. Olvdese de escurrir el lquido con la mano o de absorberlo con su pauelo; alguien se ocupar de secar lo mojado de inmediato o despus, pero en ese momento ha dejado de ser asunto suyo.

A tales efectos, reste importancia a lo acaecido con un comentario de carcter popular, por ejemplo: Agua que no has de beber, djala correr... O con un enfoque similar, a su estilo. De todas maneras, la mayora de las veces se soluciona tan rpidamente la dificultad, que ni siquiera es preciso referirse a su ocurrencia.

Prepare 2 versiones de su conferencia (una larga y otra corta) por si a ltima hora le advierten que debe reducirla o aumentarla, aunque sin dudas podr prolongar su intervencin improvisando preguntas y respuestas.

Cuando alguien que le antecedi en el uso de la palabra, expuso aquellos puntos de vista con los cuales usted pensaba impactar a la audiencia, aclare lo sucedido sin poner cara de mal talante; sencillamente abunde sobre otro elemento clave y acorte su presentacin. Eso le ha ocurrido a muchsima gente, as que no valore su caso como algo excepcional ni lo atribuya a la "mala suerte" pronosticada en su horscopo.

- Las miscelneas

En lugar de utilizar la irritante muletilla Me entiende?, como si los integrantes del auditorio tuvieran un bajo coeficiente intelectual y hubiera que estar comprobando continuamente su nivel de captacin, mejor pregunte-como sola hacerlo un conocido profesor santiaguero de cardiologa peditrica, como se afirma en el artculo de Pea20 sobre este mdico ya fallecido: Me hago entender? De esa manera pudiera interpretarse que si alguno de los asistentes no comprende algo sobre aquello acerca de lo cual est disertando, es porque usted no logra comunicar claramente sus ideas, aunque sepa que s. En tal sentido, ceder terreno es a veces tan importante como ganarlo.

No "regae" o diga alguna expresin desagradable a quien abandone el saln mientras usted se encuentra disertando, pues hay muchas aceptables razones que pudieran justificar esa salida antes de tiempo de cualquier persona integrante del auditorio; pero como quizs una de estas podra ser que su conferencia es muy poco interesante o que usted no clasifica como buen comunicador, mejor no averige y deje que se marche en paz, porque le asiste todo el derecho de hacerlo. Adems, de qu se queja? Al menos se tom el trabajo de acudir a su exposicin y permanecer all, escuchndole, hasta determinado momento. Cuntos quizs de sus amigos o allegados debieron haber ido para apoyarle y en cambio no fueron? Piense en eso sin parcializarse tanto con su ego.

Cabe aqu citar lo enunciado jocosamente por Fernndez13 al respecto: "No me preocupa en absoluto cuando uno se levanta y se va. Lo que me da miedo es cuando se levanta y viene hacia m"

El habla es la materializacin individual de los pensamientos, que se manifiesta de acuerdo con el estilo de cada persona; pero esa particularidad no significa que aunque la comunicacin oral admita algunas muletillas para conseguir un cierto nfasis, redundancias, reiteraciones, saltos ingeniosos de un tema al siguiente, onomatopeyas, oraciones inconclusas, omisiones u otros recursos lingsticos, usted se aproveche de ello en detrimento de la creatividad, porque a veces se hace tan mal, que tratando de enmascarar lo que alguien dijo para que parezca propio, se sustituyen inadecuadamente los elementos de una frase hecha muy conocida y en lugar de limitarse a repetir: se juntaron el hambre y las ganas de comer, como se utiliza habitualmente en la idea original, se acuda a la sinonimia para expresar: se unieron el apetito y el deseo de ingerir. De ese modo ser muy fcil lograr que muchos de sus oyentes bajen la cabeza para esconder una carcajada. Nada de eso! Traiga siempre a colacin, en su mente, aquellas 15 palabras de la autora de Mark Twain, escritor y periodista norteamericano: Es mejor tener la boca cerrada y parecer estpido, que abrirla y disipar la duda.

El miedo a hablar en pblico, las situaciones imprevistas o incmodas que obligan a improvisar, la composicin de la audiencia u otras intimidaciones, la mayora de las veces subjetivamente creadas, son fuente de inhibiciones, inquietudes, titubeos o carencias dialcticas que deben y pueden superarse para evitar insuficiencias oratorias muy difciles de olvidar;5 pero para ello debe comprometerse a triunfar por encima de todas las amenazas o malos ratos, pues siempre ser demasiado pronto para rendirse y es muy reconfortante pensar que muchos de los oyentes han aprendido a valorar a las personas por sus aciertos y no estn, como lamentablemente algunos (por suerte los menos) a la expectativa de sus erratas.

Recuerde:
"El desertor nunca gana. El ganador nunca deserta".
                

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Recibido: 4 de mayo de 2016.
Aprobado: 16 de mayo de 2016.

 

 

Mara Elena Jimnez Arias. Centro Provincial de Informacin de Ciencias Mdicas. Calle 5 No.51, entre calle 6 y avenida Cebreco, reparto Vista Alegre, Santiago de Cuba, Cuba. Correo electrnico:meja48@medired.scu.sld.cu





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